Corbyn aplasta la rebelión de diputados laboristas con el apoyo de la militancia

Rita Álvarez Tudela LONDRES / E. LA VOZ

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PETER NICHOLLS

Se impuso con el 61,8 % de los votos, más que los de la primera elección

25 sep 2016 . Actualizado a las 00:37 h.

Jeremy Corbyn revalidó este sábado su liderazgo al frente del Partido Laborista en poco más de un año, poniendo fin a una rebelión de la mayoría de sus diputados, que quieren acabar con él y con el giro a la izquierda de la formación. Todo gracias al amplio respaldo de la militancia: Corbyn se impuso al diputado Owen Smith con el 61,8 % de los votos, más que los obtenidos en su primera elección. «Somos el mayor partido político en Europa», dijo Corbyn en un breve acto en el centro de convenciones Arena de Liverpool. Bajo la amenaza de una escisión en el partido, sus primeras declaraciones fueron para llamar a la unión.

El éxito de Corbyn responde al espectacular aumento de los militantes. En apenas un año se sumaron 300.000 personas a las filas laboristas, doblando el número de afiliados y convirtiéndolo así en el mayor partido de Europa en términos de militancia. Llegan atraídos por su defensa del sistema sanitario público, la nacionalización de los ferrocarriles y el apoyo a los derechos de los trabajadores. Sin embargo, también va unido a la polémica, ya que una buena parte del laborismo cree que se tratan en realidad de trotskistas y ecologistas.

El triunfo de Corbyn tuvo el beneplácito de los sindicatos, los mayores donadores del partido. Su fervor defensor y líder de Unite, Len McCluskey, pidió a los diputados críticos que «escuchen a sus bases» y llamó a que se aproveche el talento de todos para construir el gobierno alternativo que necesita el país.

En su discurso, Corbyn utilizó la misma frase que pronunció la asesinada diputada laborista Jo Cox en su primer discurso en el Parlamento de Westminster: «Nos unen muchas más cosas de las que nos dividen». Un claro guiño a sus compañeros críticos del grupo parlamentario (172 de un total de 229 apoyaron una moción de desconfianza), que no aprueban su liderazgo ni ven que tenga opciones de ganar unas elecciones generales a los conservadores. Ahora está por ver si volverán a formar parte de su equipo de gobierno, tras dimitir en bloque tras la victoria del brexit y criticar el papel de su líder durante la campaña del referendo por no implicarse lo suficiente.

No son los únicos que no le dan opciones en política, Anand Menon, profesor de Ciencias Políticas en el King's College de Londres, advertía de que los laboristas «no ganarán ninguna elección en un futuro cercano» y ya se da por segura la victoria de la primera ministra, Theresa Mary, en los comicios previstos para el 2020. Por ello, Corbyn llamó ayer «trabajar por el verdadero cambio», que pasa por dar un giro hacia la izquierda, y pidió también «hacer tabla rasa del pasado». No lo tiene fácil.

La prensa británica compara al laborismo de Corbyn con Podemos y Syriza. Con su victoria, la formación parece alejarse de Europa, ya que es Smith, heredero del legado de Tony Blair, es un ferviente defensor de un segundo referendo sobre la permanencia del Reino Unido en la UE.