La gestora del PSOE empieza a allanar el camino para la abstención a Rajoy
ACTUALIDAD
Su presidente, Javier Fernández, sostiene que el peor escenario es ir a terceras elecciones
04 oct 2016 . Actualizado a las 10:05 h.Las dos opciones, abstención o terceras elecciones, tienen un alto coste para un PSOE roto tras la pelea fratricida que abocó a la dimisión de Pedro Sánchez en el turbulento comité federal del sábado. Javier Fernández, presidente de la gestora que lleva ahora las riendas del partido, planteó ayer la disyuntiva de forma cruda. Explicó que «cualquier solución a la gobernabilidad de España pasa por el PSOE», lo que supone un problema, y admitió que haga lo que haga tendrá que asumir el «desgaste» de la decisión que «ineludiblemente tiene que tomar». Recordó que sigue vigente la resolución del comité federal del 28 de diciembre, que establece que los socialistas votarán en contra de la investidura de Mariano Rajoy. Aunque dejó claro que, en su opinión, «la peor de las soluciones es ir a elecciones» y precisó que «no es la misma cosa abstenernos que apoyar». A buen entendedor pocas palabras bastan.
Díaz: ahora no toca
Fernández allanaba de esta forma el camino hacia el viraje a la abstención, decisión que en todo caso deberá tomar el comité federal, que no se reunirá este sábado, sino probablemente el siguiente. Los que defienden esta posición saben que no será fácil hacerla digerible a la militancia y los votantes. Ningún barón, excepto el extremeño Guillermo Fernández Vara, ha dicho claramente que hay que dejar gobernar a Rajoy.
Susana Díaz, que ha colocado a dos de sus peones en la gestora -uno de ellos, Mario Jiménez, será su portavoz-, dijo ayer que ahora «no toca» hablar de la investidura, a pesar de que solo quedan tres semanas para tomar una decisión que evite una nueva cita con las urnas. En todo caso, su postura es conocida y coincide con la del presidente asturiano.
El presidente valenciano Ximo Puig, el castellano-manchego Emiliano García Page y el aragonés Javier Lambán se reafirmaron ayer en el no a Rajoy que fijó el comité federal. Pero dando a entender que no se cierran a que haya un cambio. Puig sostuvo que «en estos momentos no se dan las circunstancias» para apoyar a Rajoy, pero añadió que debe producirse el debate y se tiene que explicar «a la sociedad y a la militancia cuál es el escenario de verdad y no las falacias». Lambán y García-Page recurrieron a decir que hay otras opciones para que Rajoy sea investido, aunque las cuentas no salen.
Los que no tienen ninguna duda son los dirigentes territoriales afines a Sánchez, que no solo son partidarios de mantener el no, sino de someter a la militancia cualquier cambio. Ante esta división, Fernández señaló que va a convocar a los barones en el consejo de política federal, que preside Díaz. Quiere conocer de primera mano y con todos ellos reunidos lo que piensan para saber a qué atenerse y si hay margen para la abstención.
Espectáculo bochornoso
Fernández se mostró dispuesto a reunirse con Rajoy, aunque solo en el caso de que este le llame. El presidente del Gobierno en funciones le telefoneó para felicitarlo por su nombramiento y abrir vías de diálogo. El asturiano explicó que el «espectáculo lamentable, bochornoso» del comité federal del sábado no debe volver a repetirse y que su objetivo ahora es «tender puentes, hablar, pactar, cohesionar» y «bajar el nivel de temperatura de esa especie de incendio interior que nos está consumiendo y puede convertirse en algo ya irresoluble».
El PSC amaga con romper la disciplina de voto
Los socialistas catalanes, que apostaron claramente por Pedro Sánchez y que no mantienen una buena relación con Susana Díaz, amagaron ayer con romper la disciplina de voto en el caso de que el PSOE propicie con su abstención la investidura de Rajoy. La decisión no está tomada, pero voces muy significativas del PSC ya hablan abiertamente de esta posibilidad como Nuria Parlón, que competirá en primarias contra Iceta, y que defiende no permitir un Ejecutivo del PP.
Pedro Sánchez mantendrá su escaño en el Congreso
Pedro Sánchez mantendrá su escaño de diputado en el Congreso después de presentar su dimisión como secretario general en el convulso comité federal del PSOE del pasado sábado. La incógnita que queda por resolver, y que se desvelará hoy, es el lugar que ocupa dentro de la bancada socialista. Si continuará en el asiento habitualmente ocupado por el líder del principal partido de la oposición u ocupará otro lugar más discreto. El ex secretario general utilizó las redes sociales para confirmar su presencia en la Cámara baja y hacer un llamamiento a los militantes del partido a «permanecer unidos».
El presidente de la gestora del PSOE, Javier Fernández, acudirá hoy a la reunión del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso para exponer a los diputados y senadores cuáles son sus planes al frente del partido tras la dimisión de Sánchez y los cambios que se realizarán «en su momento» en los grupos de la Cámara alta y la baja, que no serán «drásticos», según Fernández.
La última vez que los parlamentarios del grupo socialista se reunieron fue el pasado martes, un día después de que Sánchez presentara su hoja de ruta para la celebración de un congreso en diciembre, con primarias el 23 de octubre. En ese encuentro, uno de los más tensos de los últimos años, fueron mayoría las voces que se posicionaron en contra de la propuesta del entonces líder socialista. Veinticuatro horas después, 17 miembros de la comisión ejecutiva federal del PSOE presentaban su renuncia para forzar la caída de Sánchez.