PP y PSOE disponen de poco más de dos semanas para dar un giro completo a la situación política que impida unas terceras elecciones
08 oct 2016 . Actualizado a las 14:00 h.La presión política es enorme, pero el tiempo es escaso. PP y PSOE disponen de poco más de dos semanas para dar un giro completo a la situación política que impida unas terceras elecciones. La primera etapa en ese objetivo es que el presidente de la gestora socialista, Javier Fernández, convenza a su partido de la necesidad de abstenerse para permitir la investidura de Rajoy. Esa posición tendrá que ser refrendada en el comité federal del PSOE, que tradicionalmente se celebra en fin de semana. El problema es que el 15 de octubre, sábado, se celebran las primarias del PSC, lo que impediría convocarlo para ese día. El PSC, además, se mantiene firme en su decisión de votar no a Rajoy, por lo que el resultado de esas primarias puede influir en la posición final del PSOE. El primer sábado libre sería por tanto el del día 22, que se convierte así en la fecha clave del proceso. Suponiendo que los socialistas aprobaran ese día por mayoría la abstención en la investidura, el rey debería iniciar el lunes 24 una nueva ronda de consultas en la que los socialistas le informarían de su disposición a permitir el Gobierno del PP. Esa ronda con todos los partidos con representación parlamentaria, que culminaría con el encargo del rey a Rajoy de que forme Ejecutivo, podría ocupar otros dos o tres días, con lo que estaríamos ya en el 26 de octubre. A partir de ahí, y dando por hecho que Rajoy aceptará esa encomienda, la fecha para la sesión de investidura estará en manos de la presidenta del Congreso, Ana Pastor. El pleno debería comenzar entre el 27 o 28 de octubre. La ley establece que en la primera votación el candidato debe obtener la mayoría absoluta para ser investido, lo que sería imposible, incluso con la abstención del PSOE. Por tanto, habría que ir a una segunda votación, que se celebraría transcurridas 48 horas desde la primera, con lo que no situaríamos ya en el día 29 o 30 de octubre, casi en el límite del plazo. Para que Rajoy pudiera ser investido, sería necesario el voto a favor del PP, Ciudadanos y Coalición Canaria y la abstención de al menos 11 diputados del PSOE, lo que garantizaría más votos afirmativos (170) que en contra (169). Este apretado calendario supondría, además, que ni Rajoy, ni probablemente el rey, podrían asistir a la Cumbre Iberoamericana los días 28 y 29 en Cartagena de Indias (Colombia).