Ilustres republicanos abandonan a Trump justo antes de un debate clave

ADRIANA REY NUEVA YORK / E. LA VOZ

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SPENCER PLATT | AFP

Solo un 13 % de los votantes de su partido cree que el millonario debe dimitir

10 oct 2016 . Actualizado a las 08:00 h.

Los candidatos presidenciales Hillary Clinton y Donald Trump afrontaron esta madrugada un segundo debate llenó de tensión y expectación. La revelación de un vídeo de hace once años donde el magnate denigraba a las mujeres ha sido un golpe tan fuerte para la campaña republicana, que algunos medios defendían ayer que el neoyorquino había pasado de ser un «grosero» a un «depredador».

Hace un año, solo unos pocos republicanos advirtieron del peligro que suponía aceptar a un candidato como Trump. Ahora, la avalancha de pesos pesados que ya han retirado su apoyo al magnate impacta cada vez más fuerte, protagonizando el mayor éxodo de respaldos en el partido desde que comenzó la campaña.

«Quería apoyar al candidato nominado por nuestro partido, pero el comportamiento de Trump esta semana lo hace imposible que continúe», decía un abochornado John McCain. El senador ya arrastraba una relación complicada con el magnate, después de que este se burlase de su condición de veterano de guerra, por haber sido capturado por el enemigo.

Al quiebre de McCain se sumó Condoleezza Rice, exsecretaria de Estado de la administración George W. Bush: «¡Suficiente! Trump debe retirarse», sentenciaba. Hasta el actor y exgobernador de California Arnold Schwarzenegger se bajó ayer del barco del aspirante republicano.

Más de un centenar les precedieron antes. Históricos líderes que recordaban lo soez de las palabras del magnate en un país donde la agresión sexual a mujeres está en nivel muy serios.

Así, gobernadores, senadores, congresistas marcaron distancias con el multimillonario a sabiendas de que en noviembre también se les vota a ellos. Y es que llegados a este punto, en los despachos temen que su candidato esté poniendo en peligro la mayoría republicana en ambas cámaras y de ahí la condena de los primeros espadas.

La preocupación va en aumento ante la posibilidad de que esto solo sea el principio de un goteo de grabaciones, como las que a última hora del sábado sacaba a la luz la CNN. En este nuevo material, Trump permite a un presentador de radio dirigirse a su hija Ivanka como «piece of ass» (una expresión traducible como «tía buena», pero de una forma muy despectiva).

En el lado opuesto están sus más fieles capitaneados por el exalcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani: «Esto es insiders vs outsiders», decía beligerante y desvelando así, la nueva consigna recién salida de la Torre Trump. Y es que fuera del cisma político, lo significativo es que el escándalo no ha tenido impacto en el votante republicano, más bien todo lo contrario. Según un sondeo realizado en plena crisis entre 1.549 votantes registrados, el 74% de los entrevistados republicanos respalda a Trump a pesar de sus comentarios machistas y solo un 13 % piden su renuncia.

Otra cosa bien distinta será la conquista de los indecisos a los que durante el debate de esta madrugada se dirigieron Clinton y Trump para así ampliar o recortar el pequeño margen que les separa en las encuestas. «Tremendo apoyo (excepto por algunos líderes republicanos). Gracias», aseguraba desafiante el multimillonario.