Las compras en negocios han subido el triple que las retiradas en los cajeros
13 oct 2016 . Actualizado a las 07:39 h.¿En efectivo o con tarjeta? A la hora de responder a la pregunta habitual al pagar cualquier compra, los españoles nos inclinamos cada vez más por la segunda opción. El plástico le ha ido comiendo terreno al efectivo hasta el punto de que, según los últimos datos hechos públicos por el Banco de España, en el segundo trimestre de este año los consumidores ya usan más la tarjeta para abonar directamente sus compras en las tiendas que para retirar efectivo de los cajeros.
Entre abril y junio se realizaron más de 751 millones de operaciones de compras a través de los terminales de punto de venta (TPV) de los negocios (tiendas, restaurantes...), es decir, tres veces más que el número de retiradas de efectivo hechas desde los cajeros automáticos (236 millones). La misma tendencia se repite con los importes, ya que el abono en las tiendas -30.648 millones de euros- rebasó de largo los 29.722 millones dispuestos en efectivo.
Aunque la diferencia no es, por el momento, demasiado grande, sí confirma la tendencia imparable de que los consumidores están abrazando los nuevos medios de pago y dándole progresivamente la espalda al dinero «en papel». Y es que, según la misma estadística del Banco de España, en el segundo trimestre de este año se repitió una nueva dinámica en los pagos que ya se había detectado entre enero y marzo. En el primer trimestre el abono directo en los comercios superó al de las retiradas en los cajeros en algo más de 1.200 millones: 27.816 millones en los TPV frente a 26.603 de las extracciones de efectivo.
Tecnología y comisiones
Entre los factores que más han pesado en los últimos tiempos a la hora de inclinar la balanza de las preferencias de los usuarios para pagar con tarjeta destaca la avalancha de avances tecnológicos que, a través de aplicaciones diversas, facilitan el proceso. Que el teléfono móvil se haya convertido en el nuevo monedero ha marcado claramente un punto de inflexión.
Por otro lado, a ello ha contribuido también la guerra de las comisiones por sacar efectivo de un cajero ajeno a la red del banco del que se es cliente. Desatada hace algo más de un año, después de que Caixabank anunciara que cobraría 2 euros a los no clientes -el resto de grandes entidades se sumaron-, obligó a aprobar una normativa para evitar que el usuario acabara doblemente penalizado, pues ya pagaba una comisión en su entidad.
El caso es que la estadística oficial muestra cómo, año tras año, tanto el número como el importe de las operaciones en los TPV se incrementan. En el primer semestre de este ejercicio han crecido a doble dígito, un progreso que contrasta con el escaso fuelle que han mostrado las retiradas de efectivo. En la primera mitad del año su número apenas se incrementó en torno a un 1 % y el importe de las extracciones creció alrededor del 3 %, es decir, tres veces menos que el pago electrónico.
Al cierre de junio, en España había casi 72 millones de tarjetas operativas (46 millones de crédito y cerca de 26 de débito), el 5,38 % más que hace un año. En este escenario los TPV han experimentado un aumento interanual del 4 % en el segundo trimestre, hasta alcanzar 1.628.216 unidades, su récord y el doble de los registrados en el año 2000. Por contra, el incremento del número de cajeros es sensiblemente menor: hay 51.114, un 1,26 % más, lejos del récord de casi 62.000 del año 2008.
Abanca duplica su inversión hasta los 15 millones para desarrollar nuevos medios de pago
El desarrollo de los nuevos sistemas de pago se ha convertido en uno de los mantras para el sector financiero español, metido en plena transformación tecnológica. Y una de las entidades que desde hace años más ha apostado y más ha desembolsado para mantenerse en primera línea es la gallega Abanca.
Sus datos del primer semestre confirman que esta firma sigue apostando por el desarrollo y la innovación. Según el último informe remitido a la CNMV, Abanca ha puesto 15 millones de euros para seguir adelante su estrategia digital «con el objetivo de situarse como una de las entidades de referencia en cuanto a la innovación tecnológica». Ese volumen de inversión es prácticamente el doble que un año antes: en el primer semestre del 2015 Abanca desembolsó 8 millones en este mismo concepto, aunque acabó el año invirtiendo más de 30, con un importante esfuerzo en la parte final.
Entre las principales medidas puestas este año está Abanca Pay, una solución para poder enviar dinero de forma rápida de móvil a móvil con independencia del banco del otro usuario, que recibe los fondos en su cuenta corriente. Fue también este año la segunda entidad en España en firmar un acuerdo con Samsung para facilitar el pago en España y en el resto de Europa a los clientes con terminales de este tipo. Y ha seguido expandiendo su renovación de cajeros, terminales en comercios y hostelería (con el servicio contactless, mucho más rápido) y en aplicaciones móviles (ha desarrollado una para personas ciegas).