No bebas a morro ¡Coge un vaso!

En todas las casas se bebe a morro. Hasta la leche viene con tapón, en un alarde de película americana que nos ha acabado contagiando a todos. Marcas y expertos nos hablan de este hábito


Apuesto a que en tu casa también se bebe a morro. Si hace diez años bebías agua del grifo, ahora la despensa rebosa de agua embotellada. El zumo entra mejor directo de la botella con las prisas mañaneras, y hasta la leche embotellada es más tentadora en el estante del súper. Como si de una película americana o un anuncio de Coca-Cola de los 90 se tratase, todos nos apuntamos a beber a morro. Salivas y cuellos de botella se comparten día a día como si siempre lo hubiesen hecho, con la misma facilidad que supone no tener que lavar el vaso. ¿Qué nos está pasando? Como casi siempre, la respuesta está en el cine. En los anuncios, en las series americanas. Si uno se para a pensar, es difícil encontrar una escena en la que el protagonista beba con un vaso. Que no con una copa, ojo. Lo de los cubatas y los gin tonics van aparte. Hablamos de las bebidas más cotidianas. De esas de las que echamos mano cada día en la nevera. Y justo ahora que todos hemos caído rendidos al trago rápido, precisamente ahora, aquellos que más morrearon empiezan a «recular». La mismísima Coca-Cola lo hace. Después de fijar un antes y un después y de marcar a toda una generación con sus chicos y chicas Coca-Cola -hasta Penélope Cruz bebió a morro de su botella-, la firma asegura que toca volver al vaso: «Creemos que la mejor manera de disfrutar de una Coca-Cola es lo que nosotros llamamos el ‘servicio perfecto’, una botella bien fresquita servida en un vaso con hielo y una rodaja de limón», aseguran desde la casa. Toma ya. Resetea y elimina esa imagen que hacía tan atractivo al pedazo de hombre que salía en el anuncio y al que solía caerle alguna que otra gota por el torso. Aun así, la firma indica que, en cuanto a la forma de beber, «nosotros trabajamos para tener el mejor producto posible y ofrecer variedades para que cada consumidor tenga la Coca-Cola que más se adapte a sus gustos y estilo de vida».

LA HOSTELERÍA SE MOJA

Vamos, que la bebas como más la disfrutes, que para eso es. Algo parecido nos cuenta Fernando Iglesias, responsable de Cultura de Cerveza de Hijos de Rivera: «Nosotros como cerveceros podemos recomendar las fórmulas de consumo que consideramos más adecuadas, pero la cerveza es una bebida para disfrutar y lo más importante es respetar los gustos del consumidor», advierte. Con todo, secunda la recomendación de coger el vaso: «siempre recomendamos el consumo de cerveza en el vaso o la copa correspondiente en cada caso, porque es la forma en la que creemos que mejor se pueden apreciar las cualidades del producto. Pensamos que la cerveza se expresa en toda su amplitud cuando la servimos en una copa ya que, si el ritual del servicio es el adecuado, lograremos transmitir las sensaciones que pretendemos evocar en el consumidor cuando la elaboramos en nuestra fábrica». Estadísticas aparte, si alguien sabe de hábitos de consumo en lo que a bebidas se refiere, son los hosteleros. Y los del Moom 57, matriz de dos locales de A Coruña que acompañan al cliente desde el desayuno hasta las horas más intempestivas, nos confirman que cada vez son más los clientes que les dicen eso de «no me pongas vaso». «En horario de cafetería o a primera hora en nuestro local más tranquilo, lo notamos sobre todo en la cerveza. En los refrescos no tanto, porque no tenemos latas, pero en el agua también se ve que cada vez más gente la bebe a morro», señalan desde el establecimiento. Ahora que donde se bebe indiscutiblemente a morro es en la discoteca. Debe ser por eso de irse de guay. «En nuestro otro local -que abre por la tarde pero funciona plenamente como discoteca de madrugada- nadie quiere vaso. Seguramente se deba a la comodidad de agarrar la botella para bailar y no estar pendiente de que se derrame nada», apuntan. Prácticamente todas las madres del universo censuran esta práctica, pero ¿qué tiene de mala realmente?

Riesgos microbiológicos

El médico Manuel Viso responde: «Entraña un riesgo microbiológico, porque en la boca hay gérmenes y una flora bacteriana que está controlada, pero al ser trasladada a una botella donde no hay ese control las bacterias pueden aflorar y provocar infecciones», advierte el doctor, que recuerda los efectos para nuestro aparato digestivo: «Tragas más aire al no tener tanto reflejo de la deglución, como le ocurre a la gente que come rápido, porque la velocidad de paso del líquido es mayor». En cualquier caso, todos los médicos coinciden en que es bueno beber. Incluso a morro.

TRES DESVENTAJAS DE HACERLO

1.Tragas más aire

La velocidad de paso del líquido es mayor, y bebiendo a morro perdemos más reflejo de la deglución. Es lo mismo que ocurre si comemos rápido.

2. Atraes la infección

La flora bacteriana que tenemos en la boca está bajo control, pero si la depositamos en una botella que carece de él, la convertiremos en un foco infeccioso.

3. Te expones al tóxico

El plástico, incluido el que reviste las latas, contiene sustancias tóxicas que nos beberemos si rellenamos el envase o las dejamos reposar. Hay que abrir y consumir la bebida.

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