El PSC reelige a Iceta, defensor del no a Rajoy y de saltarse la disciplina de voto

Gana las primarias con el 54 % de los votos a la alcaldesa de Santa Coloma, Nuria Parlon


madrid / la voz

Los dos candidatos estaban unidos por su irrenunciable no a la investidura de Mariano Rajoy. Ambos son partidarios de romper la disciplina de voto del grupo parlamentario socialista en el caso de que el comité federal de la próxima semana certificara el viraje a la abstención para impedir la celebración de terceras elecciones. Un total de 17.935 militantes estaban llamados ayer a elegir entre la experiencia de Miquel Iceta, un hombre del aparato, o la renovación que propugnaba Núria Parlon, la pujante alcaldesa de Santa Coloma de Gramanet.

Iceta, de 56 años y militante del PSC desde los 18, fue reelegido primer secretario en las primarias con 4.889 votos (54,14 %) frente a las 4.142 papeletas (46,8%) de su adversaria, con la que no tenía apenas diferencias ideológicas, sino solo sobre la estrategia a seguir por el partido. La participación fue del 50,82 %. «Hemos demostrado que se pueden hacer primarias, que somos un gran partido», aseguró el ganador.

Tensión con el PSOE

Ganara quien ganara lo que era seguro es que se mantendría la creciente tensión con el PSOE que dirige la gestora presidida por Javier Fernández. El PSC ha cobrado un gran protagonismo en la crisis abierta en su partido hermano, ya que se opone a los planes de los barones partidarios de la abstención. El primer secretario ha ignorado las advertencias que le han lanzado tanto Fernández como la presidenta andaluza, Susana Díaz, para que obedezca el mandato del comité federal.

Iceta advirtió en los días previos a las primarias de que si se facilita el Gobierno a Rajoy, el PSOE correría el riesgo de pasar «del sorpasso a un repaso de Podemos». «Es el día de asegurar un PSC fuerte y unido, un liderazgo sólido para estos tiempos difíciles que nos ha tocado vivir, desde el punto de vista de la política catalana, española y la situación del PSOE», señaló ayer en el lugar de la votación.

Uno de los primeros dirigentes en felicitarle fue Pedro Sánchez, que dio su enhorabuena tanto a él como a su rival «por este ejemplar ejercicio democrático». Y lanzó este mensaje: «hoy y siempre defenderemos el voto de los militantes». Los socialistas catalanes pasan por sus horas más bajas, relegados a la tercera posición en las elecciones autonómicas del 2015, con el 12,7 % de los votos y solo 16 escaños, cuatro menos que en las anteriores. En Madrid cuentan con siete diputados, menos de un tercio de los 25 con que contaron en el 2008.

Recelos de los barones

Uno de los efectos colaterales más importantes del probable giro a la abstención del PSOE es el riesgo de fractura con el PSC. Los acercamientos a los nacionalistas del partido catalán se han visto siempre con recelo entre los socialistas, sobre todo por parte de los barones de algunas comunidades como Andalucía, Extremadura o Castilla-La Mancha.

Ferraz siempre se ha reservado la amenaza velada de recuperar la federación socialista catalana, es decir montar la sucursal del PSOE, que competiría con el PSC. Ya estuvo sobre la mesa en los tiempos de los tripartitos de Pasqual Maragall y José Montilla y ahora vuelve a estarlo después de que tanto Iceta como Parlon aseguraran que los siete diputados socialistas catalanes tendrán la consigna de votar no a la investidura de Rajoy. De hecho, Julio Villacorta, exsecretario de organización del PSC, ha presentado esta semana un manifiesto en el que se reclama la recuperación de la Federación Socialista catalana del PSOE, al considerar que el PSC ha derivado a posiciones soberanistas.

Un histórico «fontanero» famoso por sus bailes y acérrimo «sanchista»

Miquel Iceta (Barcelona, 1960) es un histórico del PSC, un fontanero que siempre ha trabajo a la sombra de otros pero que últimamente ha saltado a la fama, tras casi cuatro décadas de militancia, gracias a sus desinhibidos bailes al ritmo del Don’t stop me now de Freddie Mercury en los mítines, que ha repetido en sus apariciones televisivas. También por su desesperado llamamiento a Pedro Sánchez, antes de que dimitiera: «¡Pedro, mantente firme, líbranos de Rajoy y el del PP, por dios líbranos de ellos!». Su estilo desenfadado y cercano le ha convertido en una especie de icono pop de socialismo. Sanchista convencido, era partidario de abrir negociaciones con los independentistas para investir al exsecretario general como presidente, siempre que renunciaran a plantear como condición la celebración del referendo.

Iceta comenzó muy pronto su andadura política. Ya en septiembre de 1977 se afilió al Partido Socialista Popular Catalán, sección catalana del PSP de Tierno Galván. Solo un año después pasó a las Juventudes Socialistas de Catalunya y luego al PSC, de cuya comisión ejecutiva formó parte entre 1984 y el 2011. Ha sido diputado nacional (1996-99) y del Parlamento catalán (desde 1999). En julio del 2014 fue elegido primer secretario en unas primarias sin rivales, en sustitución de Pere Navarro. Encabezó la lista socialista en las elecciones autonómicas del 27S, en las que su partido obtuvo 16 escaños, cuatro menos que en las anteriores. Fue uno de los primeros políticos españoles que se declaró abiertamente homosexual, en 1999.

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