«Una industria inteligente puede responder más rápido a las nuevas necesidades de la sociedad»
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Alejandro Blanco, director del área de Gestión Empresarial y Formación de Seresco, analiza los cambios que introducirá la revolución 4.0 en las empresas
06 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.La cuarta revolución industrial significará un cambio radical en los procesos productivos tal y como se conocen en la actualidad. En este contexto, las empresas asturianas ya trabajan para adaptarse a los nuevos tiempos y un buen número de ellas ofrecen servicios para que las compañías puedan beneficiarse de las ventajas que ofrecen las nuevas tecnologías. Una de ellas es Seresco, una sociedad que opera desde Asturias y cuyos responsables consideran que la formación de los profesionales será clave para aprovechar las oportunidades que ofrecerá la nueva industria.
Alejandro Blanco, Director del área de Gestión Empresarial y Formación de Seresco, explica que en un mundo cada vez más interconectado como el actual, los dispositivos móviles no solo conectan a las personas, sino que también afectan «a las casas, las ciudades y por descontado a la industria». En este sentido, afirma que la cuarta revolución industrial se refiere a la entrada «imparable de las tecnologías digitales en la industria, transformando el proceso productivo y generando nuevos modelos de negocio que las hagan más competitivas, productivas y rentables».
Blanco considera que la introducción de las nuevas tecnologías al proceso productivo requiere «inevitablemente la adquisición de nuevas habilidades profesionales e incluso un cambio cultural en las organizaciones». Por este motivo, defienden desde Seresco que la base para aprovechar esta revolución industrial «pasa ineludiblemente por un proceso formativo». Y aporta un dato muy significativo al respecto. Según el Foro Económico Mundial, más de la mitad de los empleos que surjan durante este siglo demandarán unos conocimientos que sólo tendrá el 20% de los profesionales. Esto implica que en el caso de Asturias, donde el sector industrial supone un valor añadido bruto en torno al 21,2% según los últimos datos, «cobre especial importancia la necesidad de una formación que permita situarnos como referencia en la cuarta revolución industrial y garantice una potente fuerza laboral».
La industria 4.0 supone un cambio de paradigma y eso significa que, a diferencia de las anteriores revoluciones industriales en las que surgían nuevos desarrollos tecnológicos específicamente para la industria, «la actual parte de una sociedad altamente conectada», afirma Blanco. El responsable de la empresa añade que «no se trata de que la sociedad se adapte a un nuevo modelo industrial sino de que la industria se una a un nuevo escenario digital para una gestión más eficiente e inteligente». Argumenta que una industria inteligente «puede responder mejor y más rápido a las nuevas demandas y necesidades del mercado y la sociedad, abrir mercados con mayor facilidad y ganar cuota de mercado al tiempo que se incrementa la productividad y acortan los plazos de puesta en el mercado de nuevos productos».
Seresco es un ejemplo de empresa asturiana que busca liderar el nuevo proceso de cambio. Por ello ofrece, según explica el director del área de Gestión Empresarial, «de forma pionera» un curso de digitalización industrial en España, impartido en Oviedo. Se trata de un curso diseñado «para dotar a los profesionales de las competencias necesarias para la aplicación de las nuevas tecnologías a la industria 4.0 y que está respaldado por su trayectoria en formación tecnológica. Es un proyecto que desarrollan junto a FEMETAL y que, según sostienen es «la base para dotar de profesionales del futuro a la industria en materia de digitalización».
En otros ámbitos, Seresco también trabaja en la integración de sistemas de gestión y máquinas, de manera que «el mundo físico y lógico de las empresas permanezca conectado con información consistente y veraz para la toma de decisiones», señala Blanco, quien cita alguna de las actividades que desarrollan, como «la movilidad en planta, captura de datos, sistemas ERP o la sensórica en planta».
Un ejemplo de estos proyectos de industria 4.0 es el desarrollo de una plataforma de viticultura de precisión: «Cultiva Decisiones». Se trata, según explica Blanco, de «un sistema inteligente que ofrece de forma virtual y en tiempo real toda la información relevante sobre el viñedo, optimizando la toma de decisiones para mejorar la calidad de la uva desde el origen». A través de esta plataforma, puede accederse a todos los datos sobre «condiciones climatológicas y del terreno e incluso puede recibirse recomendaciones mediante un sistema de inteligencia artificial». Actualmente, Cultiva Decisiones está implantada en distintas bodegas, incluido en la Denominación de Origen de Cangas.
Situación de Asturias
La oferta formativa y de servicios de la empresa para la industria 4.0 está dirigida a profesionales en todo el territorio nacional. A pesar de ello, desde Seresco consideran que Asturias, por el peso de la industria en su economía, «está llamada a asumir un papel singular en la apuesta por la digitalización industrial tanto a nivel privado como público».