Los bomberos volverán a escenificar una quema «a lo bonzo» en el primer aniversario de las movilizaciones

Especialistas de cine de Madrid harán una supervisión y control para evitar posibles riesgos e incidencias


Oviedo

Un año después de que los bomberos del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias (SEPA) iniciaran sus movilizaciones para reivindicar la apertura de una mesa de negociación con el gobierno regional, que permitiera analizar las mejoras de las condiciones laborales de la plantilla, el silencio del Ejecutivo regional llevará a los representantes de CSI en el comité de empresa a salir, de nuevo, a la calle como vienen haciendo todos los jueves del año. Sus originales y llamativas protestas dieron un salto cualitativo cuando miembros de la organización sindical pasaron de los silbidos y las pancartas a las quemas «a lo bonzo», la crucifixión, las procesiones con antorchas o las marchas en bicicleta con cascos, botas y ropa interior como único uniforme. Y este próximo jueves, día en que conmemorarán el triste aniversario de sus movilizaciones, no bajarán el listón.

Manuel Sordo, representante de CSI en el comité de empresa, ha contactado con la Escuela de Especialistas de cine de Ángel Plana, en Madrid y, al igual que hizo en la ocasión anterior, contará con su asesoramiento y supervisión cuando el próximo jueves vuelva a quemarse «a lo bonzo». Este año, los representantes sindicales harán una excepción y en vez de convocar la protesta delante de la Junta General del Principado por la mañana coincidiendo con la habitual sesión plenaria, han decidido salir en manifestación por la tarde. A las 18.30 horas está previsto que se concentren en la estación de Renfe de Oviedo para hacerla converger con la manifestación convocada por CSI en la administración pública contra la precariedad laboral. Una coincidencia que no es casual, ya que según explican Manuel Sordo y Gabriel García, ambos representantes de la organización sindical en el comité de empresa: «la temática es la misma, la precariedad en las condiciones laborales y la falta de diálogo con la administración regional, que ni recibe, ni escucha».

«Nos han estado engañando constantemente»

A lo largo de este año de movilizaciones, los miembros de CSI han tratado de trasladar a la opinión pública y especialmente a los políticos de los distintos grupos parlamentarios la necesidad de que se ponga coto a la situación de «convulsión» en la que aseguran que está inmersa la empresa y para que se hagan eco de sus principales reivindicaciones. Entre otras peticiones, figuran la eliminación de la categoría profesional de auxiliar de bombero y su equiparación a la de bombero, al realizar ambos las mismas funciones, tal y como reconoció por sentencia el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA), la reestructuración del servicio para hacerlo más eficaz, con la apertura de todos los parques a 24 horas así como que se cubran las vacantes ante la falta de personal y el progresivo envejecimiento de la plantilla. 

Manuel Sordo (izquierda) y Gabriel García (derecha), representantes de CSI en Bomberos
Manuel Sordo (izquierda) y Gabriel García (derecha), representantes de CSI en Bomberos

Una de sus principales prioridades de CSI es lograr que el consejero de Presidencia y Participación Ciudadana del Principado, Guillermo Martínez, del que depende este área del SEPA, se reúna con ellos. «Nos han estado engañando constantemente, diciendo que estaban dispuestos a negociar, cuando no era cierto, porque jamás abrieron una mesa de negociación. Paramos las movilizaciones en los meses de abril y mayo del año 2015 como muestra de buena voluntad porque en la única reunión que habíamos mantenido con el entonces director general de Justicia, Rafael Abril, le entregamos toda la documentación. Él reconoció que era un trabajo exhaustivo y quedó en darnos una respuesta a nuestras reivindicaciones en el plazo de un mes o un mes y medio, pero esa respuesta nunca llegó. Cuando dimitió, volvimos a plantear nuestras reivindicaciones a su sucesora, Concepción Iglesias, y le trasladamos la misma documentación que en su día le entregamos a Rafael Abril. Nos dijo que lo iba a estudiar. Vamos a ver si ella nos contesta. Ya ha pasado un mes y medio y seguimos igual».

«Es como darte cabezazos contra un muro de piedra»

La falta de «empatía» con el nuevo gerente, Eugenio García, es absoluta, según explican los representantes de CSI. Aseguran que el relevo en la Gerencia del SEPA no ha mejorado en nada las expectativas que habían puesto en ser escuchados. «Eugenio García está cerrado en banda y creemos que ya es un tema personal. Las soluciones que planteamos pasan por la apertura de una mesa de negociación. Queremos que nos quiten la razón porque si vienen y nos dicen que no tenemos razón y nos dan sus argumentos, podemos valorarlo, pero ellos no nos reciben, ni nos escuchan, y la situación cada vez va a peor, a lo que se suma que la plantilla cada vez está más envejecida. Incluso se planteó hacer un careo entre el comité de empresa, la Gerencia y Jefatura, pero a día de hoy seguimos esperando una respuesta. Es como darte de cabezazos contra un muro de piedra», corroboran Manuel Sordo y Gabriel García.

Ante la falta de acuerdo para abrir esa mesa de negociación que demandan, los representantes sindicales mantuvieron contactos con el resto de los grupos de la oposición. En un principio, se mostraron receptivos a su petición de colaboración en la presentación de sus sugerencias y reivindicaciones para su incorporación al borrador de la Ley de Protección Civil y Gestión de Emergencias, que está admitido a trámite. El borrador pasó la toma en consideración de todos los grupos parlamentarios, excepto del Grupo Socialista, y actualmente están a la espera de la presentación de las comparecencias.

La escenificación de una «quema a lo bonzo»

Los representantes de CSI intentarán, de nuevo, que sus protestas en la calle tengan un eco en la opinión pública y los políticos reaccionen. Si a lo largo del último año no lograron que les recibieran, no desistirán en su empeño hasta conseguir que los miembros del Ejecutivo regional, y especialmente el consejero de Presidencia y Participación Ciudadana, les convoquen a una reunión. La primera manifestación incluía globos gigantes, pancartas y silbidos. A partir de ahí surgieron iniciativas mucho más arriesgadas, como la «quema a lo bonzo», la crucifixión, las escenificaciones ensangrentados, con motosierras, las procesiones con antorchas, y las marchas a pie y en bicicleta.

Este próximo jueves no estarán solos. Les acompañarán, como ha venido sucediendo hasta ahora, sus compañeros y familiares. No faltarán Josefina, ni Loli, madre y tía paterna respectivamente de Manuel Sordo, habituales en las manifestaciones y que serán testigos directos de cómo este bombero conductor se quemará «a lo bonzo» para pedir mejores condiciones laborales para él y sus compañeros del Servicio de Emergencias del Principado de Asturias.

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