Una tormenta solar quebró el escudo magnético de la Tierra en el 2015

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La explosión se produjo cuando una nube gigante de plasma expulsadda de la corona solar golpeó el planeta a una velocidad muy alta, causando la compresión masiva de la magnetosfera

03 nov 2016 . Actualizado a las 17:11 h.

Una explosión de rayos cósmicos galácticos registrada en el 2015 produjo una grieta en el escudo magnético de la Tierra, según el telescopio de muones GRAPES 3, el mayor monitor de rayos cósmicos.

La explosión se produjo cuando una nube gigante de plasma expulsada de la corona solar golpeó a la Tierra a una velocidad muy alta, causando la compresión masiva de la magnetosfera de la Tierra y provocando una severa tormenta geomagnética.

El telescopio de muones GRAPES-3, ubicado en el Laboratorio de Rayos Cósmicos del TIFR (Tata Institute of Fundamental Research), en Ooty (India) registró una explosión de rayos cósmicos galácticos de aproximadamente 20 GeV, el 22 de junio del 2015, que duró dos horas.

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El estallido ocurrió cuando una gigantesca nube de plasma expulsada de la corona solar, moviéndose a una velocidad de unos 2,5 millones de kilómetros por hora, golpeó nuestro planeta, causando una severa compresión de la magnetosfera de la Tierra, de 11 a sólo 4 veces el radio de la Tierra. Se desencadenó una severa tormenta geomagnética que generó una aurora boreal y apagones de señal de radio en muchos países en latitudes altas.

La magnetosfera de la Tierra se extiende sobre un radio de un millón de kilómetros, actúando como primera línea de defensa, protegiéndonos del flujo continuo de rayos cósmicos solares y galácticos, protegiendo así la vida en nuestro planeta de estas radiaciones energéticas de alta intensidad.

Rotura temporal

Las simulaciones realizadas por el equipo de GRAPES-3 en relación a este evento indican que «el escudo magnético de la Tierra se rompió temporalmente debido a la aparición de una reconexión magnética, permitiendo que las partículas de rayos cósmicos galácticos de menor energía entraran en nuestra atmósfera».

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El campo magnético de la Tierra dobló estas partículas alrededor de 180 grados, desde el lado del día hasta el lado nocturno de la Tierra, donde fue detectado como una explosión por GRAPES-3 alrededor de la medianoche del 22 de junio del2015. Los datos fueron analizados e interpretados a través de una simulación extensiva durante varias semanas utilizando el dispositivo de computación de 1.280 núcleos construida internamente por el equipo de físicos e ingenieros de GRAPES-3 del Laboratorio de Rayos Cósmicos de Ooty. Este trabajo ha sido publicado en Physical Review Letters.

La preocupación de Obama ante una gran tormenta solar

El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, solicitaba hace unas semanas a las autoridades del país, a través de una orden ejecutiva presidencial, preparar a EE.UU. para una posible gran tormenta solar, según informa la web de la Casa Blanca.

En este sentido, el presidente norteamericano ha solicitado a la nación estar prevenida ante posibles eventos de clima espacial, tales como «fenómenos meteorológicos espaciales, en forma de erupciones solares, las partículas energéticas solares, y las perturbaciones geomagnéticas que se producen regularmente». Así, ha indicado que algunos de estos fenómenos pueden provocar «efectos mensurables en los sistemas críticos de infraestructura y tecnologías, como el Sistema de Posicionamiento Global (GPS), las operaciones de satélites y la comunicación, la aviación, y la red de energía eléctrica».

Asimismo, la orden apunta que dichos fenómenos meteorológicos extremos «podrían degradar significativamente la infraestructura y desactivar una gran parte de la red de energía eléctrica, lo que se convertiría en una serie de fracasos que afectarían a servicios clave tales como el abastecimiento de agua, salud y transporte».

Igualmente, el presidente ha indicado que «el éxito de la preparación para los eventos del clima espacial se conseguirá a través del esfuerzo de toda la nación y que requiere la colaboración entre los gobiernos, los gestores de emergencias, los círculos académicos, los medios de comunicación, la industria de seguros sin fines de lucro y el sector privado».

Por último, la orden matiza que el concepto de «'clima espacial' se refiere a las variaciones en el entorno espacial entre el Sol y la Tierra (y en todo el sistema solar) que pueden afectar a las tecnologías en el espacio y en la Tierra» y que «los principales tipos de fenómenos meteorológicos espaciales son las erupciones solares, las partículas energéticas solares, y las perturbaciones geomagnéticas». Así, ha añadido que «una 'llamarada solar' significa un breve estallido de energía intenso cerca o sobre la superficie del Sol que se asocia típicamente con las manchas solares».