La Justicia italiana dice que Facebook debió retirar los vídeos de la joven que se suicidó

La Voz ROMA / EFE

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CIRO FUSCO

La expareja de la víctima había difundido imágenes de contenido sexual en esta red

05 nov 2016 . Actualizado a las 15:36 h.

Un tribunal de Nápoles sentenció ayer que Facebook debió retirar -tras comprobar que circulaban por Internet-, los vídeos de contenido sexual de una joven que finalmente acabó suicidándose. No obstante, la sentencia falla parcialmente a favor de Facebook al considerar que no hay obligación de que la red social verifique de manera preventiva todo el contenido de las páginas.

El caso de la joven de 31 años Tiziana Cantone saltó a la actualidad el pasado septiembre, cuando esta italiana decidió sacarse la vida por toda la repercusión que había causado la publicación de varias imágenes suyas de contenido personal. Cantone descubrió en el año 2015 que una serie de vídeos sexuales en los que ella aparecía se habían filtrado y subido a diversas páginas web y redes sociales y pidió a la Justicia que se impidiera su difusión. Aunque los juzgados le reconocieron su derecho a eliminar el rastro en Internet dejado por esos vídeos, fue condenada a pagar una elevada suma a varios sitios que los difundieron, y a principios de septiembre se le impuso una multa de más de 20.000 euros a la joven porque la tribunal consideró que Tiziana Cantone consintió las grabaciones.

Una tía de Tiziana Cantone declaró tras el suicidio de su sobrina que esta había sido «asesinada por la web y por la indiferencia de muchos». Por otra parte, la fiscalía de la República de Nápoles pidió hoy archivar la querella contra cuatro personas que habían sido denunciadas por difamación por Cantone, aunque la joven posteriormente matizó sus acusaciones.

Causa abierta

Todavía en este caso hay una causa abierta que investiga si hubo inducción al suicidio de la joven. La joven, natural de Nápoles, era hija del responsable de un bar y se había grabado practicando sexo en distintos vídeos que posteriormente, sin ella saberlo, habían sido enviados por su expareja y difundidos en la Red.

La publicación de estas grabaciones provocó que Tiziana Cantone fuera objeto de burlas e insultos continuados e incluso fueron la razón de que perdiera el trabajo. La mujer quedó sumida entonces en la angustia y la depresión, que la llevó a intentar cambiar su identidad y a abandonar Nápoles.