La Guardia Civil fía a la investigación tecnológica la obtención de más pruebas para dar con Diana Quer

Javier Romero Doniz
JAVIER ROMERO RIBEIRA / LA VOZ

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Los agentes buscan los vehículos en los que fue vista la joven desaparecida en el puerto de Taragoña

08 nov 2016 . Actualizado a las 07:26 h.

El trabajo de campo, a excepción de algunos rastreos rutinarios y puntuales en algunas partes de la comarca de Barbanza que puedan seguir completándose, está prácticamente finalizado a la espera de que pudieran aparecer nuevas pruebas. De hecho, los responsables del caso abierto por la desaparición de Diana Quer, el pasado 22 de agosto en A Pobra do Caramiñal, entienden que la investigación está en manos de las posibilidades que ofrece la tecnología que manejan. Ya sea por el análisis de los datos que arroje el teléfono móvil de la joven, que fue reconstruido, o por los seguimientos que los agentes puedan hacer de las personas que están en el punto de mira.

El delegado del Gobierno en Galicia, Santiago Villanueva, explicó ayer, en referencia al terminal telefónico, que los Servicios Centrales de Criminalística lo siguen analizando con todo el mimo posible: «Hay que ir con cuidado para evitar destruir algún tipo de dato. Es un móvil que estaba en agua salada, con lo cual estaba bastante dañado», aclaró Villanueva, que añadió que «una vez que se recupere se intentará sacar alguna información para ver si es o no útil para la investigación».

Terminal montado

Mientras, en Madrid, y concretamente en la unidad de Criminalística de la Guardia Civil, el teléfono, según algunas fuentes, ya tendría que estar montado desde el domingo o desde ayer. Lo que no ha trascendido todavía es el tipo de información que habría aportado, y si es tan relevante como se esperaba. En todo caso, Villanueva recalcó que el análisis del celular «es una de las partes de la investigación», y no dudó en aludir, como otra línea más que siguen los agentes, a los testigos que aseguraron haber visto a la joven madrileña en el muelle de Taragoña, en Rianxo, la misma madrugada en la que desapareció de su localidad de veraneo durante los últimos 16 años, A Pobra.

El delegado del Gobierno recordó, durante una visita al ayuntamiento pontevedrés de A Estrada y en alusión a estos testigos, que las pesquisas están «bajo secreto de sumario y todos los datos que pueda haber acerca de la investigación, que pueden ser muchísimos, no se pueden desmentir ni confirmar». Villanueva matizó que los datos aportados por los testigos, junto con los obtenidos de las cámaras y otros elementos que están siendo analizados, cuando se puedan sumar y se obtengan las correspondientes conclusiones permitirán «iniciar la línea hacia un lado u otro».

Las fuentes consultadas añaden que la investigación se encuentra en una fase avanzada y que, ahora, se estaría a la espera de saber si la información que almacena el móvil es todo lo fructífera que se esperaba cuando se comprobó que las piezas clave se podían recuperar.

Los agentes buscan los vehículos en los que fue vista la joven en el puerto de Taragoña

La aparición en escena de varios testigos, un mes y medio después de desaparecer Diana Quer, generó un interés comedido, de inicio, que ha ido en aumento. Las manifestaciones aportadas por estas personas sitúan a la joven bajándose de un coche y subiéndose a un vehículo. Ayer, trascendía que el citado vehículo podría ser una autocaravana, algo que las fuentes consultadas no confirmaron pero sí aludieron a que podría tratarse de una furgoneta habilitada para dormir en su interior. En todo caso, este vehículo se está buscando, igual que el coche en el que habría llegado la joven y las personas con las que habría sido vista.