La respuesta viral de una madre a la huelga de deberes: «Yo crecí respetando a los profesores»

La Voz REDACCIÓN

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MARTINA MISER

Nuria Pérez alerta del problema que supone la desautorización a la que se enfrentan los profesores con esta campaña ya que fomenta la creación de bandos

08 nov 2016 . Actualizado a las 17:31 h.

La huelga de deberes promovida por la Confederación Española de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (Ceapa) para los fines de semana de noviembre ha abierto un amplio debate tanto sobre si es necesario realizar tareas en casa como si esas tareas son excesivas o necesarias.

Nuria Pérez, una madre de dos niñas que acuden a la escuela pública, ha decidido no secundar la huelga y ha explicado a través de su cuenta de Facebook los motivos que la han llevado a tomar esa decisión. A las pocas horas de haber publicado su post el sábado, sus palabras se han convertido en virales y han sido compartidas por casi 10.000 personas y comentadas por mas de ochocientas.

«Vengo de una generación en la que los deberes eran cosa de los niños, no de los padres. Mis padres estaban ahí si quería repasar con ellos, pero si tenía dudas la respuesta era: 'se las preguntas mañana al profesor'. Jamás de los jamases levantaron un teléfono para preguntar a otros padres qué deberes tenía. Ni siquiera nos planteábamos esa posibilidad», arranca el crítico texto.

La autora del alegato considera que la actitud de sus progenitores y sus profesores durante su etapa escolar en relación con los deberes le ha servido para adoptar valores como la autonomía, la organización y la responsabilidad, algo que además agradece ya que le «sirve diariamente en su trabajo» y enfatiza que a lo largo de su vida creció «respetando a los profesores»

Para Nuria, uno de los problemas de la huelga de deberes es la desautorización a la que se somete a los profesores con esta campaña ya que fomenta la creación de bandos. «Ya en la edad adulta descubrí que mis padres no siempre estaban de acuerdo con las decisiones que se tomaban en mi colegio, pero durante la infancia eso nunca se discutió delante de mi. Al profesor había que escucharle y obedecerle, punto», explica. «Si considero que mis hijas tienen demasiados deberes pediré una tutoría [?] Hablaré con el profesor. Formaré equipo. Porque para mi, lo mas importante, es que en la cabeza de mis hijas no haya bandos», continúa.

Y aprovecha para poner en valor y agradecer el trabajo de los profesores de la escuela pública, a los que califica de «malabaristas». «Tienen temarios absurdos y larguísimos a los que están obligados a ceñirse y una media de 25 alumnos por clase en situaciones, a menudo, alucinantes», comenta. «Este mes, estaré como siempre a disposición de los profesores de mis hijas. Con deberes o sin deberes. Ellos saben mucho mejor que yo lo que necesitan mis hijas para progresar, y yo les estoy más que agradecida por ello», concluye.