La ayudas de la UE generarán casi 4.000 empleos hasta 2020

S.D.M. REDACCIÓN

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PACO RODRÍGUEZ

El impacto de los fondos Feder en Asturias es inferior al que tendrá en Andalucía o Galicia. Un estudio de Fedea determina que la economía verde será la más dinámica

10 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

¿Qué riqueza genera cada euro de los Fondos Europeos de Desarrollo Regional (Feder) invertido en un territorio? ¿Se puede calcular a priori? Esto es lo que, al menos, han intentado cuatro expertos de la Universidad de Valencia para la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea). La respuesta no es rotunda. Se puede calcular pero en cada región es diferente, en función de su grado de desarrollo y de su producto interior bruto. Los 315 millones que se gastarán en Asturias del 2014 al 2016 permitirán crear casi 3.820 millones y sumarán al PIB 400 millones de euros. No son cifras nada desdeñables pero su impacto será inferior al que registren otras autonomías como Andalucía, Galicia o Comunidad Valenciana. Por tipos de economía, el dinero empleado en políticas verdes es el más rentable, tanto en generación de contratos como en motor económico. Algo similar ocurre con las políticas de innovación y sociedad digital. Las que menos impacto en temas de rentabilidad tienen son aquellas que persiguen la cohesión social.

El trabajo lleva por título El impacto de los fondos Feder (2014-2020) sobre el crecimiento y el empleo de las regiones españolas y está firmado por José E. Boscá, Javier Escribá, Javier Ferri y María José Murgui. Su intención es valorar por anticipado qué impacto pueden tener esos recursos si se emplean de forma correcta, tomando como horizonte la idea de conseguir «una economía más inteligente, más sostenible y más integradora». Divide el crecimiento en tres partes, el inteligente, que está relacionado con la innovación y la sociedad digital; el sostenible, que comprende la economía baja en carbonos y más verde; y el integrador, asociado a la mejora de la cohesión social. España contará con 26.600 millones de euros de estos fondos que crearán 240.000 empleos y supondrán un incremento acumulado de 98.800 euros en el PIB. El dinero se gastará en 11 objetivos diferentes repartidos por temáticas, entre los que tendrán especial importancia cuatro: la investigación, el uso y la calidad de las tecnologías, la mejora de la competitividad de las pymes, el sector agrícola y la acuicultura; y la transición a una economía baja en carbono.

El impacto en Asturias

A Asturias llegarán, entre 2014 y 2020, 315 millones de euros, que no se repartirán de forma equitativa entre todas las prioridades marcadas por los fondos Feder. El apartado con más gasto será el destinado a la competitividad de las pymes, el sector agrícula y la acuicultura. Se comerá un bocado de 98 millones de euros. Le sigue la potenciación de la investigación y la innovación con otros 80 millones de euros más. El resto se repartirán en cantidades menores. No está previsto destinar ni un céntimo, tal y como recoge esta investigación, en promover la adaptación al cambio climático, en impulsar el transporte sostenible y eliminar los estrangulamientos en las infraestructuras fundamentales y en la calidad del empleo.

El trabajo de Fedea también detalla cómo se distribuirán los 3.820 empleos que las ayudas al desarrollo rural crearán en el Principado. Las políticas de fomento de la innovación podrán generar más de 2.000 -en concreto, 2.040-, la economía verde 1.509 más y la cohesión social 271. Sin embargo, para realizar una radiografía más justa, los expertos ponen en relación el número de trabajos con la inversión para ver en qué área tiene un impacto mayor. Así cada millón de euros gastado en el denominado crecimiento inteligente genera 8,13 empleos. Esa proporción en el crecimiento sostenible, el de las políticas verdes, se eleva a 10,69 trabajos por cada millón. En cohesión social cae a solo 5,93. Tampoco es homogéneo el impacto en el PIB. Vuelve a ser la economía verde la que supone un motor más importante de generación de riqueza.

El desarrollo generado por los Feder ni siquiera es uniforme por comunidades. El estudio observa que las cuatro autonomías donde dejará más huella en el empleo son Andalucía, Comunidad Valenciana, Galicia y Cataluña. En el PIB son las mismas regiones pero un orden diferente: Andalucía, Cataluña, Comunidad Valencia y Galicia.