Una convocatoria desde Facebook que desafió el frío de la noche

a. Rey NUEVA YORK /CORRESPONSAL

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JOHN GRESS | AFP

Miles de personas desfilaron con un firme propósito: llegar a la Torre Trump, el búnker del magnate

11 nov 2016 . Actualizado a las 09:09 h.

«¡Tu no eres EE.UU.!», gritaba Sarah en la Quinta Avenida de Manhattan. Junto a ella, miles de personas desfilaron con un firme propósito: llegar a la Torre Trump, el búnker del magnate. El frío y la humedad que reinaba no frenaron a la multitud que partió desde Columbus Circle y Union Square, convocados en las redes sociales. «Nueva York odia a Trump», se leía en una de las pancartas que portaban en su mayoría jóvenes, cuyas caras reflejaban la indignación y el shock por el triunfo electoral del magnate. «Destituyan a Trump», gritaba uno. «Amigo, acéptalo, esto es una democracia», le respondía otro desde la acera.

«Estoy triste, creía que mi país era más inteligente», asegura Joe todavía incrédulo. Lleva un cartel que dice «Trump es un racista», una consigna que se repitió de manera constante a lo largo de toda la manifestación, que acabó con más de 60 detenidos por alteración de orden público y resistencia a la autoridad. Para el exalcalde Rudy Giuliani, los manifestantes no son «más que un grupo de bebés llorones mimados».

Las escenas se repitieron en más de una veintena de ciudades del país. Filadelfia, Chicago, Minnesota, Kansas City, Misuri. En Boston pidieron la eliminación de los colegios electorales, mientras en Oakland (California) varios miles de manifestantes bloquearon las intersecciones de la plaza Frank Ogawa. «Esto es muy malo», se escuchaba en otra marcha ante el City Hall de Los Ángeles, donde quemaron una cabeza de papel de Trump, hecha con una caja coronada por un brillante cabello naranja. En Seattle, cundió el pánico cuando varios medios informaron de un tiroteo con cinco heridos cerca de la marcha. «No tiene nada que ver con la protesta, es un conflicto personal», zanjó Robert Merner, subjefe de la policía.

Ante el hotel del magnate de Washington gritaban: «No al racismo en Estados Unidos, no a Trump, no al Ku Klux Klan». Horas más tarde, el exlíder del grupo racista les acusaba de llamar al «conflicto armado».

Habrá más

Las protestas no se quedarán aquí, habrá más este fin de semana y, desde la página de Facebook Not My President, ya se ha convocado una gran manifestación para el 20 de enero, día en el que Donald Trump jurará su cargo como presidente en el Capitolio. «Nos negamos a aceptar órdenes de un Gobierno que va a poner a fanáticos e intolerantes en el poder», advierten sus organizadores.