Las bases avalan las tesis radicales del líder de Podemos de cara a Vistalegre 2
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La victoria del portavoz de Podemos en el Senado supone un refrendo de las bases al giro radical e izquierdista del líder de la organización, que llama a cavar trincheras en la sociedad civil y prima el trabajo en la calle sobre el de las instituciones
12 nov 2016 . Actualizado a las 09:52 h.En Madrid se enfrentaban por primera vez los proyectos de Pablo Iglesias e Íñigo Errejón, representados por Ramón Espinar y Rita Maestre, que difieren tanto en el plano organizativo como en el político y el estratégico. La victoria del portavoz de Podemos en el Senado supone un refrendo de las bases al giro radical e izquierdista del líder de la organización, que llama a cavar trincheras en la sociedad civil y prima el trabajo en la calle sobre el de las instituciones. Su discurso duro, que defiende meter miedo a los poderosos, se impone al de la moderación y la transversalidad que sostiene Íñigo Errejón, quien considera que Podemos solo puede superar su techo electoral si atrae a sectores más moderados de la sociedad, sobre todo a los desencantados del PSOE.
Las dos almas que conviven en el partido morado también discrepan en la relación que debe mantener con el PSOE. Mientras los pablistas apuestan por una crítica radical, sobre todo tras la abstención que facilitó el Gobierno a Mariano Rajoy, los errejonistas son más partidarios del diálogo. Cuando se planteó un posible apoyo a Pedro Sánchez para hacerlo presidente ya se manifestaron esas discrepancias de fondo.
Errejón, debilitado
Otro asunto en el que no están de acuerdo es la colaboración con Izquierda Unida, que Iglesias quiere profundizar, mientras Errejón la ve con recelo, como ya advirtió antes de que se concretara, cuando se mostró escéptico sobre que la unión electoral diera sus frutos en las urnas. Los resultados del 26J dieron la razón al número dos de Podemos.
Aunque Errejón ha dicho que no tiene la intención de disputar a Iglesias el liderazgo, una victoria en Madrid le podría haber llevado a reconsiderarlo, ya que habría reforzado su proyecto de cara a la asamblea ciudadana. La segunda tras la fundacional de Vistalegre de octubre del 2014, que está prevista para principios del 2017, en la que se decidirá el rumbo que toma el partido. Con el triunfo de Espinar en Madrid y la barrida de Teresa Rodríguez en Andalucía, a los pablistas les interesa acelerar todo lo posible su celebración para aprovechar el momento. Fuentes socialistas aseguran que preferían que ganara Espinar, ya que consideran que su discurso tiene menos tirón electoral que el de Maestre.