Kobach, otro de los radicales que sondea Trump para el Gabinete

Adriana Rey NUEVA YORK / CORRESPONSAL

ACTUALIDAD

Drew Angerer | AFP

Los negocios del magnate plantean dudas sobre su presidencia ya que los expertos no ven claro cómo evitar el conflicto de intereses

22 nov 2016 . Actualizado a las 07:25 h.

Donald Trump podría seguir reforzando el ala dura de su Gobierno. Eso es al menos lo que parece indicar la inquietante reunión que mantuvo en su club de golf con el secretario de Estado de Kansas, Kris Kobach, uno de los ideólogos del polémico muro con México. Kobach es el hombre que ha estado detrás de las más controvertidas leyes antiinmigración, como la autodeportación -medidas destinadas a hacer imposible la vida de los indocumentados para que se vayan del país-. Su currículo lo señala además como uno de los arquitectos de la propuesta de crear un registro de musulmanes, que Trump propuso durante la campaña. La figura de Kobach se suma así a otras tan polémicas como la de Jeff Sessions, el designado como fiscal general acusado por insultos racistas en 1981, tal y como revela The Guardian

Ayer, de vuelta en la torre Trump, el magnate ha continuado con sus encuentros, algunos muy comentados, como el de Tulsi Gabbard, representante demócrata por Hawái y quien defendió a Bernie Sanders con uñas y dientes durante las primarias demócratas. Ahora, las quinielas le sitúan como futura embajadora de EE.UU. en la ONU, aunque también se la podría estar considerando para ocupar un puesto en Defensa, según la CNN.

Sea como fuere, el anuncio podría tardar: «No se esperan anuncios inminentes», confirmaban ayer los portavoces del magnate. Además, Trump hará una «breve interrupción» en sus actividades con motivo de la celebración el jueves del Día de Acción de Gracias, que pasará en su lujoso club Mar-a-Lago, en Palm Beach, en el estado de Florida. 

Conflicto de intereses

Su patrimonio precisamente está dando mucho de qué hablar, Su imperio empresarial sigue planteando serias preocupaciones para los expertos, que no ven claro cómo evitar el conflicto de intereses entre su presidencia y su actividad como hombre de negocios. Así, The Washington Post asegura que existen «una gran variedad de intereses empresariales y extranjeros nunca vistos en presidencias pasadas». El diario los resume a través de un informe en el que sostiene que al menos 111 empresas de Trump han hecho negocios en 18 países y territorios de América del Sur, Asia y Oriente Medio, incluyendo territorios donde EE.UU. mantiene relaciones diplomáticas sensibles. Según el rotativo, algunas empresas reflejan acuerdos cerrados hace tiempo, mientras que otros fueron puestos en marcha en plena campaña electoral, como por ejemplo, «ocho acuerdos vinculados a un proyecto de hotel en Arabia Saudí». 

Un día antes de esta revelación, The New York Times desveló una reunión que el presidente electo había mantenido con tres empresarios indios, que participan en la construcción de un complejo residencial en Bombay y que lleva el nombre de Trump. Brenna Butler, portavoz del multimillonario, aclaró después que fue simplemente una visita de cortesía y en ningún caso, nada formal. Sea como fuere, las sospechas apuntan a que futuras decisiones en materia fiscal o de política exterior podrían verse condicionadas. O lo que es lo mismo, sus decisiones como presidente podrían beneficiar a su imperio.