Pese a las promesas de los eurófobos, el Gobierno dispondrá de 143.000 millones de euros menos en sus cuentas
24 nov 2016 . Actualizado a las 07:47 h.Para muchos las catastróficas predicciones económicas del brexit habían caído en el olvido, pero ayer el ministro de Finanzas británico, Philip Hammond, dio un baño de realidad al culpar directamente a la salida de la Unión Europea de la bajada de las previsiones de crecimiento del país para 2017, pasando a ser del 1,4 % frente al 2,2 previsto por su predecesor hace un año.
Hammond cree que en 2018 las cosas irán incluso a peor y apunta a que Londres se endeudará en 143.000 millones de euros más de lo previsto esta legislatura, citando estimaciones de la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria si el Reino Unido abandone definitivamente la UE en abril del 2019.
«Esta revisión se debe a un descenso de la inversión y a una demanda menor por la incertidumbre y la devaluación de la libra», puntualizó Hammond. El titular de Finanzas renunció además al objetivo de lograr un superávit presupuestario para finales de la presente década.
Londres asume así que los nuevos acuerdos comerciales reducirían el crecimiento de las importaciones y las exportaciones durante una década y que la migración se verá restringida. Quedó visible que las estrategias de Hammond y May van por senderos diferentes, pues la oficina de la primera ministra tiene presiones para reducir el número de inmigrantes, mientras que el responsable de Finanzas prefiere garantizar el éxito económico al control de las fronteras.
En una de sus intervenciones más importantes desde su nombramiento, señaló que es «más urgente que nunca» afrontar las debilidades económicas que se presentarán a largo plazo. Hammond también reservará 412 millones de libras de fondos adicionales para ayudar a Whitehall a la salida de la UE y apagar así las críticas de que la administración no puede hacer frente al brexit por falta de medios y personal.
Ayer ni se habló de los 350 millones de libras semanales prometidos por los partidarios del leave, con los que engañaron a la población diciendo que en vez de ir a Bruselas, serían para hacer hospitales y colegios públicos.