Los sindicatos sacan el hacha de guerra 24 horas después de la reunión con Rajoy

Ana Balseiro
Ana Balseiro MADRID / LA VOZ

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Chema Moya | Efe

Convocan una gran movilización el 18 diciembre contra las líneas rojas del Gobierno

26 nov 2016 . Actualizado a las 00:40 h.

Apenas 24 horas después de reunirse en la Moncloa con el presidente del Gobierno, la ministra de Empleo y los representantes de la patronal para reactivar el diálogo social, los sindicatos han desenterrado el hacha de guerra y han anunciado la convocatoria de movilizaciones en todo el país -concentraciones ante las delegaciones del Gobierno de cada comunidad autónoma- el próximo día 15 de diciembre y de una gran manifestación el 18, en Madrid. «Después de casi un año con un Gobierno en funciones ya tenemos Gobierno, ya no hay excusas: los problemas de las personas no pueden esperar», afirmó ayer el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, denunciando la «situación de miseria en la que viven muchas familias y trabajadores».

Con las movilizaciones, «tomando las calles», los sindicatos quieren presionar al Ejecutivo para que se replantee las «líneas rojas» marcadas en jueves ante los agentes sociales -el cumplimiento inexcusable del objetivo de déficit y no tocar las reformas que funcionan-; y asuma compromisos ya como, por ejemplo, el de elevar el salario mínimo interprofesional a 800 euros el próximo año y no «en una o dos legislaturas», como ofreció el Ejecutivo, o revalorizar las pensiones por encima del 0,25 % legal, en función de la inflación esperada para el próximo año.

«La voluntad del Gobierno hay que engrasarla con la movilización de la sociedad española», avanzó el líder de CC.?OO., Ignacio Fernández Toxo, el jueves en la rueda de prensa posterior al encuentro con Rajoy, a lo que su homólogo de UGT advirtió que sería «el binomio negociación-movilización» el que funcionaría en esta legislatura para «conseguir avanzar y recuperar derechos». Y la advertencia se tradujo en acción casi inmediatamente, con la convocatoria inminente de movilizaciones.

Ambos líderes sindicales pidieron el respaldo de la oposición parlamentaria, confiando en que la nueva aritmética del hemiciclo, con el Gobierno en minoría, será «más proclive» a atender las necesidades de la ciudadanía.

El Gobierno pide diálogo

En este escenario, el portavoz del Ejecutivo, Íñigo Méndez de Vigo, pidió ayer a los sindicatos «espacio para el diálogo». En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, reconoció la convocatoria de movilizaciones como un derecho constitucional, pero consideró que debería ser un «instrumento de última instancia».

«Creo que en estos momentos hay una mano tendida por parte del Gobierno», dijo, además de «voluntad y ganas», por lo que defendió como mejor postura «esperar y ver qué dan de sí las conversaciones y el diálogo antes de utilizar ese tipo de medidas». Desde la oposición, las reacciones a la convocatoria tampoco se hicieron esperar. El portavoz de Podemos en el Congreso, Iñigo Errejón, confirmó que su partido respaldará las movilizaciones anunciadas, que el secretario de Organización de la formación, Pablo Echenique, cree «positivas». También el portavoz del Grupo Socialista en materia de Empleo, Rafael Simancas, aseguró «entender perfectamente» las razones que han llevado a los sindicatos a salir a las calles. «Comprendemos su frustración y su decepción ante la negativa de Rajoy a rectificar las políticas que nos han llevado a los mayores niveles de precariedad y de pobreza laboral en nuestra historia reciente», añadió.