La empresa de limpieza lleva 10 años con un plan de conciliación que abarca desde los horarios a descuentos. Las empresas de obras tienen jornada intensiva
14 dic 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Hace exactamente diez años que el Grupo Lacera implantó un plan de conciliación, primero, y uno de igualdad, después. Los resultados son, por tanto, cuantificables. Belén Luzuriaga, directora de cumplimiento normativo de la compañía, explica que no solo les ha valido premios y reconocimiento social. También han mejorado la productividad, han reducido las pérdidas de tiempo y han implicado a los trabajadores, que saben que van a salir a su hora, a las seis de la tarde. Es más, Luzuriaga señala que su objetivo es dar un paso más, adelantar una hora más la salida y establecerla a las cinco.
El plan de conciliación en Lacera es un modelo que no solo recoge los horarios. Hay una bolsa de medidas que alcanza a toda la plantilla que abarca desde la prioridad de contratación en bolsa de trabajo para hijos de jubilados que hayan permanecido más de 25 años en la empresa al contrato laboral de uno de los hijos o del cónyuge de un trabajador si, como consecuencia de un accidente de trabajo o enfermedad laboral, fallece. Realiza campañas de sensibilización de riesgos laborales y de fomento de la igualdad de género. Además, ha firmado convenios y descuentos con empresas, como por ejemplo bancos, seguros, talleres, gimnasios, hoteles o agencias viajes.
El personal de administración tiene un horario flexible que permite finalizar la jornada a las seis, ya que la entrada puede comenzar entre las ocho y las nueve y la hora de la comida puede durar entre una o dos horas. La semana laboral está comprimida y así la tarde de los viernes libran. En verano, se establece una jornada intensiva, se facilita la coincidencia con la familia de las vacaciones y a las embarazadas y los padres y madres, durante el primer año de vida del hijo, se les concede horario de verano. Fomenta, de forma paralela, el teletrabajo. Los trabajadores que están prestando servicios para terceros tienen una flexibilidad horaria de una hora en la llegada, si el cliente lo permite. La empresa procura destinarle a un trabajo que esté cerca de su domicilio.
«No se trata solo de conciliar con la familia. Los trabajadores deben tener tiempo para sí mismos, para sus hobbies. Y eso es posible. Nuestra experiencia demuestra que la gente está más satisfecha y eso es un acicate», termina Belén Luzuriaga.
Ejemplo sectorial
Gilberto García Buelga, secretario de Acción Sindical de Comisiones Obreras (CCOO), pone como ejemplo el sector de la construcción. García Buelga explica que la jornada termina a las cinco de la tarde porque es intensiva y se para menos tiempo a comer. Además, el convenio colectivo marca un máximo de horas de trabajo anuales y fija fiestas del sector a lo largo del año, lo que también es un estímulo para las plantillas. Cita como ejemplo la semana del macropuente de la Constitución. «No se trabajó ningún día esa semana. No tiene sentido empezar un día una tarea, parar, volver a empezar y parar hasta tres veces. Se cogieron como fiestas del sector y es mucho mejor para todos», argumenta. «Ganan todos», insiste al citar su convenio colectivo.