Realizan el primer trasplante a un hombre que nació sin mano

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

ACTUALIDAD

MACIEJ KULCZYNSKI | EFE

La operación duró 13 horas y el paciente, un polaco de 32 años que nació sin la mano, ya comienza a mover los dedos

23 dic 2016 . Actualizado a las 07:53 h.

Piotr, un polaco de 32 años que nació sin una mano, ha sido el primer paciente adulto que recibe con éxito un trasplante de este miembro superior, una intervención que fue realizada el 15 de diciembre por los cirujanos del Hospital Universitario de Breslavia, en el oeste de Polonia. Según declaró el doctor Adam Domanasiewicz, «es el primer trasplante en el mundo de una mano a una persona con una malformación congénita. Hablamos de un hombre adulto que vivió 32 años sin este miembro», apuntó, al mismo tiempo que recordó que el donante es una persona fallecida.

La operación, que duró más de 13 horas, fue realizada a partir de la muñeca del miembro incompleto de Piotr. Algunos días después de la cirugía la mano todavía permanecía inmóvil, pero el paciente lograba mover los dedos, por lo que los médicos se muestran optimistas en cuanto al resultado definitivo, puesto que todavía no han aparecido reacciones de rechazo.

«Esto tiene una importancia colosal para el desarrollo de la transplantología y de la neurofisiología, puesto que hasta ahora se consideraba que en casos de malformaciones congénitas los trasplantes no podían realizarse al carecer (el órgano) de representación en la corteza cerebral que dirigiera al miembro trasplantado», apuntó Domanasiewicz. Reconoció que esta operación «abre nuevas posibilidades a centenares de miles de personas en el mundo que nacen sin un miembro y que se ven obligadas a utilizar prótesis».

Hasta ahora se han realizado trasplantes similares solo en casos de siameses recién nacidos, en Indonesia y Canadá. También se han practicado 85 trasplantes de manos y brazos a personas que los perdieron a causa de un accidente o enfermedad, por lo que sigue siendo una intervención poco común en todo el mundo, ya que todavía existe un alto porcentaje de rechazo. Algunos pacientes incluso pidieron que se los retirasen.