Merkel acepta deportar ya a los inmigrantes irregulares para frenar a la ultraderecha
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Farage y Le Pen exigen acabar con la libre circulación por el espacio Schengen y los populistas disparan su apoyo en Alemania
24 dic 2016 . Actualizado a las 11:42 h.La muerte de Anis Amri en Milán cierra la investigación policial sobre el atentado de Berlín, pero no la batalla política. Ayer, la primera encuesta realizada tras la masacre del mercadillo navideño recogía un avance de 2,5 puntos para el partido de ultraderecha AfD (Primero Alemania), que ya supera el 15 % de intención de voto y es uno de los más beligerantes con los fallos de seguridad y coordinación que este atentado ha puesto sobre la mesa.
El ala más dura del partido de Angela Merkel, la CDU, también reclama más contundencia y las consecuencias del ataque a la Breitscheidplatz, así como el incremento de incidentes relacionados con la presencia de migrantes, han obligado a la canciller a adoptar un perfil mucho más contundente para contener a los extremistas y recuperar punch electoral. «Hemos cometido errores y a partir de ahora vamos a examinar de manera intensiva lo que debe cambiar en el arsenal de medidas del Estado», indicó Merkel ante la lluvia de críticas, tanto de la oposición como de los aliados políticos.
El ministro de Justicia, Heiko Maas, dijo que iba a tomar decisiones «muy rápidamente en enero» para determinar por una parte «cómo vigilar mejor a las personas peligrosas» y por otra «cómo expulsar lo más rápidamente posible» a los inmigrantes a los que no se concede o renueva el derecho de residencia. La propia Merkel llamó ayer al presidente tunecino para pedirle que se «aceleren» las deportaciones hacia ese país.
A pescar en río revuelto se lanzaron también dos de los referentes de la ultraderecha europea, el inglés Nigel Farage y la francesa Marine Le Pen, que exigieron el fin inmediato del espacio Schengen y la reposición de controles fronterizos para garantizar la seguridad interior de los países europeos ante una amenaza que es imposible predecir.
Siete detenidos en Melbourne
Lejos de la política, la batalla contra los lobos solitarios se extiende por todo el planeta. Ayer hubo detenciones relevantes en Alemania, Bélgica y Melbourne de simpatizantes del Estado Islámico listos para atentar de inmediato. Dos hermanos kosovares, de 28 y 31 años, fueron detenidos en Duisburgo (oeste de Alemania), bajo la sospecha de que preparaban un atentado en un centro comercial de la vecina ciudad de Oberhausen. Fuentes policiales confirmaron esas detenciones y precisaron que no están vinculadas con Anis Amri.
Mientras, la policía australiana arrestó a siete personas por planear un ataque terrorista en Melbourne en Navidad. Los detenidos planeaban un ataque contra la icónica estación de tren de Flinders Street, el centro cívico Federation Square y la catedral de St. Paul, dijo el jefe de policía Graham Ashton. Seis de los hombres son australianos de nacimiento y el séptimo es egipcio con ciudadanía australiana. «Estos terroristas querían destruir la Navidad con un gran atentado», dijo el jefe de Gobierno, Graham Turnbull, tras explicar algunos pormenores de la investigación.