La organización Gestha considera que existe una desviación de 12.238 millones de euros entre enero y noviembre de este ejercicio
31 dic 2016 . Actualizado a las 10:14 h.El año que está a punto de comenzar traerá consigo nuevas subidas de impuestos para subsanar los desajustes presupuestarios que el actual Ejecutivo arrastra de todo el 2016. Y ahí, la nueva prórroga de los Presupuestos Generales del Estado aprobada ayer por el Consejo de Ministros «evidencia un claro desfase entre los presupuestado y lo realmente recaudado», según los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), para quienes existe una desviación de 12.238 millones de euros entre enero y noviembre de este ejercicio. Con ese dato, esta organización desmonta las cifras de recaudación que ha defendido el ministro Montoro.
Las razones de estos desajustes radican, a juicio de Gestha, en una previsión presupuestaria desequilibrada en los ingresos del Estado, que afecta en mayor medida a los procedentes de grandes bolsas fiscales como el IRPF. Los técnicos de Hacienda sostienen que hasta el pasado noviembre, «se han recaudado 3.020 millones menos en el mismo período del año anterior», una pérdida cuatro veces superior a lo presupuestado que en el caso del IVA alcanza una desviación de casi el doble de lo planificado, con 2.293 millones menos en ingresos.
La modificación tributaria del impuesto de sociedades, que obligó a las grandes empresas a adelantar el pago a cuenta por los beneficios del 2016 supuso una contención ante un desplome anunciado en la recaudación de más de 3.500 millones hasta el mes de septiembre.
¿Sin cumplir el déficit?
Tampoco, según Gestha, los números cuadran en el capítulo de ingresos por tasas, precios públicos y otros ingresos. El departamento de Cristóbal Montoro preveía un aumento de 3.488 millones este año y no es que no se hayan alcanzado sino que el desfase en estas partidas supera los 8.700 millones de euros.
Para los técnicos de Hacienda, las «medidas apresuradas» adoptadas tanto sobre sociedades como sobre otros conceptos (impuestos especiales), demuestran que «se arrastra una desviación de ingresos que volverá a comprometer los objetivos de déficit del 2017». De ahí que propongan una reforma fiscal integral que contribuya a paliar el agujero recaudatorio que se registra en las cuentas del Estado de forma reiterada en el tiempo.