Al menos 60 muertos durante un violento motín en una cárcel brasileña

EFE

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Un enfrentamiento entre dos bandas rivales desató la sangrienta masacre, que duró 17 horas

02 ene 2017 . Actualizado a las 17:58 h.

Al menos 60 personas han muerto durante un violento enfrentamiento entre dos bandas rivales en un complejo penitenciario de Manaos, capital del estado de Amazonía, Brasil. El secretario estatal de Seguridad Pública, Sergio Fontes, confirmó que se trata de la «mayor masacre del sistema de prisiones de Amazonas»,principalmente controlado por el clan Familia do Norte (FDN). «Tuvimos la noche más sangrienta de la historia del estado en los presidios», declaró Fontes una vez controlado el motín, que se desató el domingo y concluyó este lunes por la mañana.

Las autoridades creen que la rebelión comenzó por la pelea entre miembros del FDN, que tiene un gran poder en la región norte del país, y el Primer Comando de la Capital (PCC), asentado en Sao Paulo. El motín, que duró 17 horas, provocó una violenta masacre en el interior del Complejo Penitenciario Anísio Jobim (Compaj). Varios cuerpos fueron decapitados, mutilados y quemados, según puede observarse en varias imágenes divulgadas por algunos de los propios presos. «Infelizmente estamos delante de la mayor y más horrible masacre ya practicada en los presidios de Brasil», aseguró Epitácio Almeida, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la OAB en Amazonía, quien participó en las negociaciones con los presos para liberar a los 12 funcionarios que habían sido hechos rehenes.

50 presos huidos

En declaraciones a Efe, la OAB precisó que Familia do Norte (FDN) es un aliado coyuntural del poderoso Comando Vermelho (Comando Rojo), una mafia con base en Río de Janeiro y rival del PCC, organización que surgió en la década de los 90 en los presidios paulistas. «Fueron muertes muy violentas, con descuartizamientos y decapitaciones con los que le pasaron un recado al PCC», puntualizó Fontes.

Las reyertas entre bandas son comunes en las cárceles de Brasil, que sufren un problema de superpoblación y hacinamiento, según han denunciado varias organizaciones de derechos humanos. Durante la rebelión huyeron unos 90 presos, aunque unos cuarenta ya fueron capturados nuevamente, de acuerdo con las primeras informaciones.