El Partido Popular de Madrid busca dar una vuelta de tuerca a la propuesta de Martínez-Maillo y defienden «un militante, un voto» en todas las fases del proceso
10 ene 2017 . Actualizado a las 00:47 h.Las primarias son tendencia, podrán escribir libremente las revistas de moda. Todos los partidos con representación en las Cortes han optado por ellas para la elección de líderes y/o de candidatos electorales, salvo el PP, que planteaba matices para la renovación de su presidencia: una primera selección de candidatos por todos los militantes y una segunda vuelta en la que votarían los compromisarios. Pero este lunes, la gestora del PP de Madrid que dirige Cristina Cifuentes anunció que planteará, de cara al congreso nacional del 10 al 12 febrero, una enmienda a la ponencia política y de estatutos para que aplique siempre el sistema de «un militante, un voto» y se implante el sistema de primarias también para elegir al presidente nacional del partido.
Apoyos y rechazos
La propuesta de Cristina Cifuentes la está redactando una comisión que dirige el presidente del comité electoral del PP madrileño, Ángel Garrido. El siguiente paso será buscar apoyos de otras organizaciones territoriales. El PP valenciano de Isabel Bonig es uno los que se ha manifestado favorable a la elección directa por los militantes. Esperanza Aguirre expresaba hace poco su «envidia» por las primarias que han llevado a cabo los conservadores franceses, abiertas también a los simpatizantes. En cambio, el coordinador general del PP catalán, Xavier García Albiol, y el presidente del PP Vasco, Alfonso Alonso, han mostrado sus recelos sobre la propuesta.
En declaraciones a los medios antes de un encuentro con militantes en Mataró (Barcelona), Albiol y Alonso señalaban ayer que el sistema de elección que propone la ponencia política y de estatutos «ya es la más participativa de los partidos españoles». Desde la sede central del PP, en la calle Génova, fuentes del partido señalaron que ven «difícil» que pueda prosperar la enmienda de Cifuentes. «Para qué vamos a imitar lo que otros hacen mal», decía recientemente Fernando Martínez-Maillo, vicesecretario de organización y autor de la ponencia política, en referencia a procesos de primarias -en el PSOE- que han terminado con el descabalgamiento del candidato elegido por las bases.
Aparte de su desconfianza sobre la supuesta bondad intrínseca de las primarias, el aparato del PP ha aducido que un partido como el suyo, de tan amplia militancia (son 800.000), tendría graves problemas logísticos para organizar las votaciones en un plazo tan corto. Los madrileños ya tienen una solución: que los militantes que no acudan al congreso como compromisarios, voten en sus sedes territoriales. El guante está lanzado.