Trump elige a su yerno Kushner como su asesor principal en la Casa Blanca
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El empresario tendrá que desligarse de su imperio para no incumplir la ley
10 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.El nepotismo no parece ser un problema para Donald Trump. No hay más que echar un vistazo a su último nombramiento: su yerno y hombre de confianza, Jared Kushner, será uno de sus asesores principales en la Casa Blanca, cargo que no requiere la luz verde del Senado.
«El señor Kushner se ha comprometido a cumplir con las leyes federales de ética y hemos estado consultando con la oficina de Ética del Gobierno respecto a los pasos que él tendría que dar», reveló el abogado de Kushner a las cadena NBC News. Si quiere ocupar un cargo y cumplir con la ley aprobada en 1967, Kushner tendrá que dimitir como director general de Kushner Companies, un imperio inmobiliario en Nueva York y Nueva Jersey, donde ha completado transacciones por cerca de 13.000 millones de dólares.
El cargo que ocupará el marido de Ivanka Trump fue adelantado por el equipo de transición a los medios, una semana después de que el matrimonio fijara su residencia en Washington en el mismo barrio que los Obama. «Jared ha sido un activo tremendo y un asesor de confianza a través de la campaña y la transición y estoy orgulloso de tenerlo en un rol de liderazgo clave en mi Gobierno», dijo Trump en un comunicado posterior. La ley contra nepotismo podría afectar a su mujer e hija predilecta del magnate, si esta desarrolla un papel en la futura Administración». Ivanka no planea asumir ningún rol formal de manera inmediata en la Casa Blanca», ha dicho un abogado de la familia a The Washington Post.
Un papel clave
Jared Kushner ha tenido un papel esencial en la victoria de su suegro. «Es la voz que susurra el oído de Trump», advertía ya en verano. También ha estado omnipresente en las decisiones y encuentros en la Torre Trump. Ayer mismo, fue el encargado de fijar con el ministro de Exteriores británico, Boris Johnson, la visita de Theresa May la próxima primavera. El cargo que ocupará no necesita la confirmación del Senado. No así los designados por Trump para su Gabinete, que comienzan desde hoy a enfrentarse al veredicto de la Cámara alta. Una lista repleta de nombres incómodos como el de Jeff Sessions, republicano ultraconservador, acusado de racista y elegido como próximo fiscal general. Este martes, será el primero en someterse a las preguntas de sus excolegas.
Mañana será el turno de Rex Tillerson, amigo de Vladimir Putin, que Trump quiere como secretario de Estado en plena crisis con Moscú tras el informe de la inteligencia estadounidense que acusa al Kremlin de encargar las campaña de ciberataques.
El líder de la minoría demócrata, Chuck Schumer, ya ha anunciado que forzará un aplazamiento de las sesiones de ratificación, criticadas también por la Oficina Ética del Gobierno, que culpa a los republicanos de apresurar el proceso de manera interesada. «Todas estas quejas están relacionadas con su frustración por no solo haber perdido la Casa Blanca, sino también el Senado», recriminaba Mitch McConnell, líder de la mayoría republicana.
El sector automotriz se pliega a los dictados del magnate
«¿Qué vamos a hacer con Trump? La respuesta es nada, porque ha sido elegido. Es el presidente de Estados Unidos. Responderemos a cualquier medida que él determine que sea política relevante para los EE.UU. Y nos adaptaremos. No es desmoralizador. Somos fabricantes de automóviles», dijo Sergio Marchionne. Las palabras del presidente del grupo Fiat Chrysler (FCA) parecían indicar la rendición por parte de uno de los fabricantes más importantes del sector automovilístico, tan amenazado en las últimas semanas por Donald Trump y que, desde ayer, se congrega en la cita más importante del año: el Salón Internacional del Automóvil de Detroit.
Fue en este escenario precisamente donde Marchionne aprovechó para pedir al presidente electo más información sobre unas políticas que últimamente no hacen más que presionar a la industria para que fabrique en EE.UU. Horas antes, la marca que preside Marchionne anunció que invertirá mil millones de dólares en las plantas de Ohio y Míchigan, creando 2.000 empleos y preparando una de ellas para que pueda producir una camioneta que ahora se fabrica en México.
«Finalmente está pasando [...]. Gracias Fiat», decía Trump tras un anuncio que muchos interpretaron como una maniobra preventiva. Marchionne confesaba además que su compañía podría dejar de fabricar en México si los aranceles de Trump son demasiado altos.
El agradecimiento del magnate se hizo extensivo a otro de los fabricantes que sigue sus dictados. Así, Ford anunciaba que volverá a producir dos modelos míticos en Estados Unidos: el Jeep Bronco y la pickup Ranger, ambos montados en la fábrica de Wayne, en Míchigan.
Pendientes de los tuits
El Salón del Automóvil -al que asistirán 5.000 periodistas de todo el mundo- está dominado por las amenazas de Trump de imponer altos aranceles a los vehículos producidos en México, de hecho, un ejecutivo de una compañía que pidió no ser mencionado confesó a AFP que vigilar los tuits de Trump «se ha convertido en la máxima prioridad de los encargados de las redes sociales de su firma». Twitter ha sido el medio preferido para las amenazas de Trump a General Motors, Ford y Toyota. ¿Quién será el próximo?, se preguntan en Detroit.
La industria automotriz alemana aprovecha su estancia en la meca del automóvil para abogar por el libre comercio. «Para nosotros es particularmente importante el valor que le dará Washington a la globalización», reclamó Matthias Wissmann, director de la federación VDA, que incluye a BMW, Volkswagen o Daimler.
Fiat Chrysler anuncia inversiones de mil millones de dólares en dos plantas de EE.UU.
México negociará con inteligencia y sin sumisión
Luis Videgaray, nuevo ministro de Exteriores de México y hombre fuerte del presidente Enrique Peña Nieto, apostó ayer por el diálogo sin confrontaciones ni sumisión con la Casa Blanca de Donald Trump, en lo que será el inicio de una «nueva era» repleta de «incógnitas».
México «actuará con dignidad e inteligencia abriendo puertas del diálogo y negociaciones para defender los intereses de México y los mexicanos», dijo Videgaray en la inauguración del encuentro anual de embajadores, su primer acto como canciller tras asumir el cargo la semana pasada. Muy cercano a Peña Nieto, Videgaray tuvo que renunciar en septiembre el cargo de ministro de Hacienda por haber sido el gestor de la polémica visita de Trump durante la campaña electoral. El nuevo canciller remarcó que la «vecindad» tornará en una «gigantesca, dinámica y compleja relación» llena de «incógnitas» cuando Trump asuma la Presidencia el 20 de enero.