El monasterio lisboeta acogerá la capilla ardiente en la Sala de los Azulejos y no en su iglesia, debido al carácter laico del expresidente
09 ene 2017 . Actualizado a las 15:05 h.Los restos mortales del expresidente portugués, Mario Soares, escoltados por una guardia de honor a caballo, fueron recibidos con aplausos por cientos de personas a su llegada al Monasterio de los Jerónimos de Lisboa, donde se ha instalado su capilla ardiente.
El cortejo con los restos mortales del dirigente socialista, cubiertos por una bandera de Portugal, fue recibido por el jefe del Estado, Marcelo Rebelo de Sousa, el presidente del Parlamento, Eduardo Ferro Rodrigues, y la ministra de Presidencia, Maria Manuel Leitão Marques, en representación del primer ministro, Antonio Costa, quien se encuentra de visita oficial en la India.
Al son de una marcha fúnebre y seguido por sus familiares, el féretro fue llevado hasta la capilla ardiente, que quedó instalada en la Sala de los Azulejos del monasterio y no en la iglesia, debido al carácter laico del expresidente, un rasgo que él mismo usaba para definirse junto al de republicano y socialista.
Junto a los restos de Soares se dispusieron, además de las ofrendas florales, las insignias que recibió en vida en reconocimiento por su dilatada carrera política.
Los ciudadanos podrán acercarse a la capilla ardiente hasta la medianoche de este lunes y mañana por la mañana para rendir un último homenaje al que fue tres veces primer ministro y dos veces presidente de Portugal, además de una de las figuras políticas más queridas del país.
Prueba de ello fue el número de personas que, en plena jornada laboral, salieron a los balcones de sus oficinas o bajaron a la calle al paso del cortejo fúnebre de Soares, llevado en un carruaje tirado por cuatro caballos y rodeado de rosas blancas.
Durante el recorrido, ciudadanos y autoridades destacaron a los medios la importancia del expresidente en la llegada de la democracia a Portugal y su papel como fundador del Partido Socialista en la clandestinidad en 1973.
El martes por la tarde, tras una sesión de homenaje, el cortejo fúnebre con sus restos mortales saldrá del monasterio en dirección al Cementerio de los Prazeres, donde tendrá lugar el funeral, el primero de Estado en Portugal desde la Revolución de los Claveles, en 1974.
La despedida de Mario Soares, fallecido este sábado a los 92 años, está acompañada de tres días de luto nacional que comienzan este lunes y contará con honores de Estado en homenaje a su papel clave en la historia política de la democracia portuguesa.