Taiwán despliega cazas al paso de un portaviones chino cerca de sus aguas

sara r. estella PEKÍN / E. LA VOZ

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STR | AFP

La tensión entre la isla y Pekín alcanza el nivel más alto de los últimos meses

12 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

La tensión entre China y Taiwán alcanzó este miércoles su nivel más alto de los últimos meses. El paso por el estrecho de Formosa de un grupo de barcos de guerra chinos, liderados por el único portaviones del gigante asiático, puso a Taipéi en alerta y llevó a su ejército a desplegar cazas, aviones de vigilancia y fragatas en la zona. La noticia coincide con la revelación hecha por EE.UU. de que detectó la presencia de un bombardero estratégico chino H6 sobre el mar de China Meridional, donde se encuentran las islas Spratly, territorio en disputa por los países de la zona.

El Liaoning, un potente portaviones de construcción soviética, entró a las siete de la mañana (hora local) en el estrecho que separa los territorios controlados por Pekín y Taipéi. Según las autoridades taiwanesas, la flota china no entró en sus aguas pero sí en su Zona de Identificación de Defensa Aérea. «Estamos siguiendo de cerca la situación y el ejército actuará si es necesario. Llamamos a la población a mantenerse en calma», afirmó el ministerio de Defensa taiwanés.

Por su parte, Pekín calificó de «normales» estos movimientos porque se trata de una vía marítima internacional. «Cada año, en esta temporada, la marina china realiza ejercicios en mares cercanos y otras regiones. Estas maniobras son de entrenamiento», aseguró Liu Zhenmin, viceministro de Exteriores chino.

Pekín considera a Taiwán como una «provincia rebelde» y se opone a que mantenga relaciones diplomáticas con cualquier otro país del mundo. En los últimos meses, China ha aumentado la presión económica hacia la isla instando a sus turistas a no visitarla. China y Taiwán se separaron durante la guerra civil de 1949 y, desde entonces, Pekín no ha renunciado al uso de la fuerza para impedir que la isla proclame oficialmente su independencia.

Aunque según los expertos el Liaoning no supone una amenaza real para Taiwán, su aproximación a la isla es el último capítulo en la escalada de tensión entre Pekín y Taipéi desde que la presidenta Tsai Ing-wen llegó al poder. Unas relaciones en las que han aumentado las suspicacias después de que el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, aceptara una llamada de la dirigente taiwanesa y cuestionara el principio de «una sola China», base tradicional de las relaciones diplomáticas entre Pekín y Washington.

Este nuevo sobresalto se produce precisamente cuando la presidenta taiwanesa se encuentra de gira por varios países de Centroamérica en un viaje con escalas en Estados Unidos que Pekín ha tratado de bloquear. Precisamente ayer el portavoz de la Oficina de Asuntos de Taiwán en Pekín, Ma Xiaoguang, aseguró que las relaciones a ambos lados del estrecho de Formosa se enfrentarán este año a «una creciente incertidumbre, riesgos y desafíos».

Un portavoz del ejército de EE.UU., declaró ayer que no es la primera vez que un bombardero chino H6 hace acto de presencia en el mar de China Meridional. Según dijo, es el segundo vuelo de este año, lo que, en su opinión, supone un ejercicio para mostrar la «fuerza estratégica» del gigante asiático.