Crece la presión sobre May para que aclare sus inversiones financieras
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La primera ministra británica cuenta con acciones en una fundación que administra de forma independiente sus negocios desde que tomó el relevo de Cameron. El uso que hace del «fideicomiso ciego» podía suponer un conflicto de intereses
12 ene 2017 . Actualizado a las 08:14 h.La presión aumentó ayer sobre la primera ministra británica, Theresa May, para que declare sus inversiones financieras después de que saliese a la luz pública que cuenta con acciones en una fundación que administra de forma independiente sus negocios desde que tomó el relevo de David Cameron. Para los críticos, el uso que puede hacer May del «fideicomiso ciego», término conocido en inglés como «blind trust», tiene un claro potencial de suponer un conflicto de intereses y le piden que dé más detalles sobre el mismo.
Su puesta en marcha fue revelada en una reciente lista sobre los intereses ministeriales de la Oficina del Gabinete británico, por la cual May puede aferrarse al fondo sin tener que revelar al público en qué consiste. La revelación implica que la primera ministra habría entregado el control sobre las participaciones u otras inversiones a una tercera persona, que velará por sus intereses financieros durante el tiempo que dure su legislatura.
Tanto los laboristas como los liberales demócratas pidieron que May revelara el contenido, con el argumento de que «no debería de tener nada que esconder». Una opinión que no comparte su oficina pues desde Downing Street se negaron a revelar qué participaciones u otras inversiones se habían incluido en el citado acuerdo. May tampoco revelará quién asumió la responsabilidad de gestionar de manera independiente dicho fideicomiso.
No era partidaria
La prensa británica subrayó que la conservadora no era partidaria de esta práctica cuando era ministra del Interior. Un hecho que el portavoz defendió alegando que ahora la primera ministra «tiene un conjunto mucho más amplio de funciones públicas» que en su puesto anterior.
En una llamada a conseguir más transparencia política, el diputado laborista Andrew Gwynne, pidió a May que revelara qué había puesto en el fideicomiso. «No llevan ni seis meses en el puesto y el Gobierno de Theresa May comienza a definirse por su secretismo y completa falta de transparencia», denunció.