Christopher Steele se encuentra en paradero desconocido, preocupado por las posibles represalias de Rusia
13 ene 2017 . Actualizado a las 08:05 h.Christopher Steele, el exagente del MI6 identificado como el autor del dosier que recopila información comprometedora sobre Donald Trump y sus vínculos con Rusia está en paradero desconocido. Teme por su vida, después de que los medios revelaran su nombre. Fundador de la empresa de investigación Orbis Business Intelligence Ltd, Steele decidió abandonar ayer su casa en el pueblo de Runfold, en el condado de Surrey (sur de Londres), y dejar sus gatos «unos días» con un vecino. Vivía allí desde hacía 18 meses con su mujer y sus cuatro hijos. Según los medios, este hombre de 52 años ha huido, preocupado por su seguridad, la de su familia y por posibles represalias de Rusia.
La exclusiva fue publicada por el diario conservador The Daily Telegraph, que afirma que el británico espió para el M16 en Moscú en los años 90 y que sería el autor del documento de 35 páginas que apunta a que los servicios secretos rusos están en posesión de información sensible sobre el presidente electo.
En concreto, se centra en los esfuerzos rusos durante años para tener influencia sobre Trump, incluyendo detalles como supuestos vídeos del líder republicano con prostitutas en Moscú y también una serie de supuestos contactos de operadores rusos con el equipo del presidente electo. Según el diario, el trabajo de Steele fue financiado por los republicanos contrarios a Trump y después por los demócratas.
Su investigación para el FBI sobre las acusaciones de corrupción en la FIFA fue lo que le dio reputación de ser un buen investigador y crédito a sus informes sobre los vínculos de Trump y Rusia. El exagente del servicio de inteligencia de Reino Unido también habría investigado a la exvicepresidenta de la Comisión Europea Kristalina Georgieva, según informó el portal EurActiv. En concreto, el Gobierno de Estados Unidos pretendía descubrir los nexos de Georgieva con el crimen organizado.
En un mensaje colgado en Twiter, la embajada rusa en Londres deja entrever que el exespía está todavía activo.