Fernández pide lealtad a los críticos y que el PSOE se centre en los problemas de España

Agencias MADRID

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Fernández, en la reunión del Comité Federal
Fernández, en la reunión del Comité Federal Chema Moya

El presidente de la Gestora se muestra duro contra los «guardianes de las esencias» ideológicas. «Si hacemos oposición unidos, gobernaremos unidos»

14 ene 2017 . Actualizado a las 11:31 h.

El presidente de la Gestora del PSOE y presidente de Asturias, Javier Fernández, ha defendido este sábado que los meses que transcurrirán hasta el 39 Congreso del partido son necesarios para hacer una reflexión sobre el proyecto socialista y ha apelado a la lealtad de todos sus compañeros: «Si hacemos oposición unidos, gobernaremos unidos».

Fernández ha abierto así la reunión del Comité Federal del PSOE que pondrá fecha al próximo cónclave en el que los socialistas elegirán a su nueva dirección, los días 17 y 18 de junio, con una intervención en la que no ha escatimado adjetivos para definir la «dura y áspera pugna política» que ha vivido y vive el partido.

El también presidente de Asturias ha lamentado que los ciudadanos se alejen del PSOE por estos conflictos, por su «ombliguismo», y ha subrayado que lo quieren es que intenten «de verdad, no de manera impostada, sanar esa herida» que han creado «en la conciencia colectiva del partido».

Por eso, se ha dirigido a los futuros candidatos al 39 Congreso para pedirles «respeto entre ellos, a los procedimientos y al partido».

Fernández ha insistido en la lealtad, primero al partido, lo que supone «aceptar las decisiones que toman sus órganos de representación» de manera «demócratica». Así, ha vuelto a defender la abstención ante el PP pensando en el interés del país y ha sido muy duro contra quienes se han presentado como los «guardianes de las esencias» en esta crisis, presumiendo «pureza ideológica».

Pero tampoco ha ahorrado autocrítica al señalar que después de las elecciones del 26 de junio todos los dirigentes sabían «lo que había que hacer», es decir, dejar gobernar el PP, pero no cómo «ganar el congreso» después de tomar esa decisión.

A partir de aquí, se ha mostrado convencido de que el PSOE puede recuperar su fuerza, porque es «el único» partido que hoy tiene «un planteamiento alternativo a la derecha liberal, el nacionalismo identitario y el populismo».

Fernández ha apostado por la «moderación» en la labor de oposición de modo que no se convierta en «enemigo» al adversario político porque ello cierra la puerta al diálogo y al acuerdo.

Defiende hacer política en el Parlamento no «a la contra» sino con el objetivo de «cerrar el paso» a las políticas regresivas del PP mediante acuerdos y consensos con los partidos moderados.

«La oposición es un lugar político en el que no hay victorias que celebrar ni cargos que repartir, ni éxitos diplomáticos que contar. Lo único que hay es trabajo esfuerzo y tesón, pero si hoy hacemos oposición unidos, mañana gobernaremos unidos, no tengamos ninguna duda», ha garantizado.

En este contexto, ve «oportunidades» para ser útiles en la labor parlamentaria, como ha ocurrido con la subida del salario mínimo o con el nuevo pacto sobre educación.

Acuerdos políticos con otras formaciones en los que sí ve límites claros, como el marco constitucional, la economía de mercado, la unidad descentralizada de España y su encaje en Europa.

Fernández ha alertado de que hay quien quiere «impugnar» este marco político general -en referencia sin citar a Podemos- y ha defendido que no se apoyen estas posiciones que son, a su juicio, «una enmienda a la totalidad a nosotros mismos».

Así, el presidente de la Gestora del PSOE ha abogado por ser leales al partido, a las ideas y al país, aunque cree que cuando hay conflicto entre esas tres lealtades, lo primero debe ser la lealtad a España y a los ciudadanos.