La Justicia obliga a May a llevar el «brexit» al Parlamento británico
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El veredicto supone un contratiempo para el Gobierno, que pretendía soslayar el papel del Legislativo en las negociaciones
25 ene 2017 . Actualizado a las 00:54 h.El Tribunal Supremo británico no dio opción a sorpresas y sentenció que el Parlamento debe dar el visto bueno a la activación del Artículo 50 con el que se pone en marcha oficialmente la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Los magistrados fallaron así en contra de la apelación del Gobierno de Theresa May, aunque se espera que los parlamentarios, en su mayoría europeístas, respetarán la decisión tomada en las urnas y no complicarán el camino del brexit.
«Proceder de otro modo sería violar principios constitucionales que se remontan a siglos atrás», expuso Lord David Neuberger, presidente del Tribunal Supremo. Explicó que la decisión fue tomada con el voto a favor de ocho magistrados y tres en contra y que el principal argumento que se utilizó para decantar la sentencia fue que las consecuencias jurídicas de salir de la UE son lo suficientemente grandes como para requerir una ley del Parlamento que de inicio al proceso.
Otra decisión importante que tomó el tribunal, esta por unanimidad, fue establecer que el Gobierno de May no tiene que consultar a los organismos legislativos autonómicos, es decir los de Escocia, Irlanda del Norte y Gales, antes de activar el brexit. Según entiende, «las relaciones con la UE son competencia del Gobierno del Reino Unido».
Este punto supone un enorme jarro de agua fría para los planes de la primera ministra escocesa, Nicola Sturgeon, que defiende que Escocia siga manteniendo su lugar dentro de la UE al haber votado la mayoría de los escoceses por la permanencia en el bloque común en el referendo de junio. Como se recordará, la dirigente nacionalista amenaza con convocar un segundo referendo. Ayer mostró su decepción con el veredicto a la par que citaba los «asuntos fundamentales» que supone el brexit para Escocia.
Intentando atenuar el golpe político para la primera ministra, un portavoz de May recordó una vez más que el pueblo británico votó por salir de la UE y que Downing Street cumplirá con ese veredicto. «El fallo no cambia eso», puntualizó mientras a las puertas del Supremo el procurador general Jeremy Wright iba más allá y explicaba que Downing Street estaba «decepcionado» con la decisión. Minutos más tarde, la demandante principal de la causa en primera instancia, Gina Miller, citaba al brexit como el asunto «más divisorio de esta generación, pero este proceso es de carácter legal y no político».
El ministro británico encargado de la salida del bloque común, David Davis, prometió tener listo un proyecto de ley «dentro de unos días. De hecho, según fuentes citadas por la prensa británica sería presentado mañana mismo con la expectativa de que pudiera pasar a ser votado en la Cámara de los Comunes dentro de quince días.
El líder del laborismo, Jeremy Corbyn, afirmó que su formación respeta el resultado del referendo y la voluntad del pueblo británico, por lo que no obstaculizará su puesta en marcha. No obstante, según informa Colpisa, la táctica parlamentaria del principal partido de la oposición durante la tramitación del proyecto de ley, anunciada por Keir Starmer, a cargo del brexit en la oposición laborista, pasa por limitar el margen de maniobra de May, entorpecer un abandono unilateral de la negociación e impedir que la primera ministra y sus seguidores consumen su idea de que, si no hay acuerdo con Bruselas sobre los términos de la despedida o de la futura relación comercial, Reino Unido ya quedaría fuera de la UE. Para que este planteamiento prospere necesitará el apoyo de disidentes conservadores.
La victoria de Gina Miller
La sentencia del Supremo es la victoria de Gina Miller, una empresaria cuyo activismo como opositora a la salida del Reino Unido de la UE la ha puesto en el punto de mira de los violentos. Nacida en Guyana hace 51 años, aunque se crió desde 1976 en la ciudad inglesa de Brighton y tiene nacionalidad británica, se ha convertido en víctima de ataques racistas, xenófobos y machistas lanzados desde Internet. Según Efe, ha sido amenazada de muerte y le han deseado una «violación en masa», mensajes de odio que se ha tomado muy en serio y que ha puesto en manos de la policía. «Dicen que debo ser decapitada, violada en masa, que no soy humana, que soy un primate, que mi lugar es la cocina... Esas son algunas de las más suaves. Es increíble», confesó el pasado noviembre.