Una plataforma de negociación todavía minoritaria

El ministro quiere obligar a las grandes operadoras a negociar sus contratos a través del Mibgas


redacción / la voz

En plena crisis de precios, Nadal compareció de urgencia para explicar la gran solución al problema del mercado eléctrico: el Mibgas. Pero ¿qué es? ¿A qué se dedica? ¿En qué consiste la propuesta del ministro? Se trata de una sociedad anónima en la que participan desde empresas energéticas (como Endesa o Iberdrola) hasta los operadores de los mercados eléctricos de España y Portugal, pasando por el gestor único del sistema gasista español, Enagas, y su homólogo luso. El operador, presidido por el gallego Antonio Erias, gestiona desde diciembre del 2016 el mercado organizado del gas. Actúa como una plataforma de negociación de esa materia prima. Pero la participación es voluntaria, a diferencia de lo que ocurre con el mercado de la electricidad, al que es obligatorio acudir para comprar o vender en España. Por eso, los operadores que recurren al Mibgas son más bien pocos. Ese mercado mueve solo el 5 % de la materia prima que se negocia. El resto está en manos fundamentalmente de dos operadores dominantes: Endesa y, sobre todo, Gas Natural Fenosa, según datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. En lugar de acudir a Mibgas, estas compañías negocian directamente sus contratos de suministro con los países de origen (Argelia, el principal, seguido de Nigeria).

El objetivo del ministro es obligar a esas operadoras a que al menos una parte de sus transacciones se realicen a través del Mibgas. ¿Para qué? Básicamente para dinamizar ese mercado, de modo que, poco a poco, ocurra como con el eléctrico, que marca la referencia de precios. Esta última cuestión es esencial: que se sepa lo que cuesta ese combustible en España. Ahora no es así, porque el contenido de los contratos bilaterales mayoritarios son el secreto mejor guardado.

Un nuevo agente de mercado

De momento, el Ministerio de Energía lo que ha hecho ha sido contratar a lo que oficialmente se conoce como un creador voluntario de mercado. No es ni más menos que una comercializadora más que ha ganado el concurso convocado por Energía. Se trata de la holandesa Gunvor Internacional, que se compromete de este modo a comprar y vender gas a través del Mibgas a cambio, claro, de una recompensa. El espíritu es a más agentes, más transparencia y dinamismo, y, por tanto, precios más contenidos y previsibles.

Fuentes del sector destacan que los operadores dominantes (Gas Natural Fenosa y Endesa) se resistirán todo lo que puedan a hacer negocios a través de la plataforma Mibgas y que preferirán continuar por libre con sus contratos. La polémica con Nadal está servida.

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