El estado de salud del hombre que atacó ayer con dos machetes a un grupo de militares ha mejorado y está fuera de peligro, pero todavía no permite que sea interrogado
04 feb 2017 . Actualizado a las 13:36 h.El estado de salud del hombre que atacó ayer con dos machetes a un grupo de militares en el Carrusel del museo del Louvre en París ha mejorado y está fuera de peligro, pero todavía no permite que sea interrogado, informaron hoy los medios franceses.
El agresor, que se cree que es un egipcio de 29 años de edad residente en Emiratos Árabes Unidos, recibió varios disparos cuando los agentes le neutralizaron, uno de ellos en el bajo vientre, y se encontraba hasta ahora entre la vida y la muerte.
El hombre fue operado ayer de urgencia y, según fuentes cercanas a la investigación citadas por los medios locales, todavía no ha podido ser interrogado.
El agresor fue ingresado ayer en el hospital Georges Pompidou de París, mientras que el militar al que hirió levemente en el cuero cabelludo fue trasladado al centro hospitalario militar de Percy, en la localidad vecina de Clamart.
La Fiscalía antiterrorista de París abrió su investigación por «tentativas agravadas de asesinatos en relación con el terrorismo y asociación terrorista criminal», y trata de determinar si actuó solo, de forma espontánea, o bajo instrucción.
El Museo del Louvre, abierto
El Museo del Louvre reabrió hoy sus puertas al público tras haber permanecido cerrado ayer por el ataque terrorista contra un grupo de militares en el Carrusel, a la entrada de un centro comercial subterráneo junto a la pinacoteca.
«El Museo del Louvre estará abierto el sábado a partir de las 10 horas. Gracias a nuestro público por su comprensión y su apoyo», indicó la institución en su página web.
La agresión tuvo lugar ayer a las 08.50 GMT, cuando un hombre se precipitó contra los agentes con dos machetes al grito de «Alá es grande» (Allahu Akbar) e hirió levemente a uno en el cuero cabelludo.
Los militares le dispararon varias veces para neutralizarlo, una de ellas en el bajo vientre, y el atacante se encuentra todavía entre la vida y la muerte, ingresado en el hospital Georges Pompidou de la capital francesa.
En el Louvre y las estancias aledañas se estableció ayer un cordón de seguridad tras el que quedaron confinadas cerca de 1.200 personas, que fueron evacuadas progresivamente a lo largo de la mañana, en la que la pinacoteca no restableció su actividad.