Encuentran 300 ballenas muertas en Nueva Zelanda

La Voz AGENCIAS

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Decenas de socorristas luchan a contrarreloj para mantener vivas a las supervivientes a la espera de que suba la marea

11 feb 2017 . Actualizado a las 09:24 h.

Varios centenares de ballenas piloto fueron halladas muertas hoy en Nueva Zelanda después de que más de 400 de ellas quedaran varadas en la remota bahía Golden, en el noroeste de la isla Sur, informó la prensa local.

Fuentes del Ministerio de Conservación indicaron a la cadena TVNZ que se calcula que han muerto unos 300 cetáceos de un total de 416 que quedaron atrapados anoche en una zona arenosa conocida como Farewell Spit.

Decenas de socorristas luchan a contrarreloj para mantener vivas a las supervivientes a la espera de que suba la marea, mientras vigilan la situación de las que han sido reflotadas.

Se trata del mayor incidente de ballenas que quedan varadas en Nueva Zelanda.

En febrero del 2015 se organizó un operativo para intentar salvar a 200 ballenas piloto que quedaron atrapadas en la misma zona de Farewell Spit, pero no impidió que la mayoría pereciera en el lugar.

Se desconocen las razones por las que estas ballenas han quedado varadas, aunque la bahía de Golden, que tiene aguas poco profundas, es conocida por este tipo de incidentes.

La ballena piloto, también llamada Calderón común, es un ejemplar de frente abombada y cuerpo robusto que puede alcanzar entre seis y siete metros de longitud.

Andrew Lamason, portavoz del departamento, dijo que se trata de una de las muertes de ballenas encalladas más importantes registradas en Nueva Zelanda, donde el fenómeno es relativamente frecuente.

Lamason precisó que 416 ballenas piloto encallaron por la noche en Farewell Spit en la región de Golden Bay, en la extremidad norte de South Island.

Dijo que un 70% había perecido y que las perspectivas de rescate para intentar devolver a alta mar a las restantes no eran muy optimistas.

«Con esta cantidad de ejemplares muertos, hay que asumir que las demás se encuentran en mal estado», explicó el responsable a Radio Nueva Zelanda. «Por esa razón nos preparamos para lo peor».

Las ballenas piloto, también conocidas como calderones, llegan a medir hasta seis metros de largo y son la especie más común en Nueva Zelanda.

En Farewell Spit, situada a unos 150 kilometres al oeste de la ciudad turística de Nelson, hubo al menos nueve fenómenos masivos de ballenas encalladas en la última década, siendo esta última la más importante.

Según el experto, no existe explicación científica clara a ese comportamiento, siendo la causa probable la geografía submarina del lugar.

«Si alguien se propusiese diseñar un lugar para atrapar ballenas, Golden Bay sería probablemente el diseño ideal», comenta. Frente a Farewell Spit existe una gran cantidad de arena en forma de gancho y las aguas son poco profundas: «una vez que las ballenas entraron, es difícil que puedan volver a salir».