Estados Unidos escenifica ahora una alianza «impenetrable» con Japón
ACTUALIDAD
Ambos países afirman que su pacto de seguridad incluye las islas que reclama Pekín
11 feb 2017 . Actualizado a las 00:44 h.«Hay buena química», dijo Donald Trump bajo la atenta mirada de Shinzo Abe. «Os avisaré si cambia», bromeó.
Era la segunda vez que ambos mandatarios se reunían. La primera fue pocos días después de que Trump se alzase con el triunfo presidencial e invitase a Abe a su ático en Manhattan esquivando cualquier cauce protocolario. Ayer como entonces, ambos parecían buscar oportunidades y anunciaron que ya trabajan en un «nuevo marco económico conjunto», tras la retirada de Washington del Tratado Transpacífico. Tanto es así que Abe se ofreció voluntario para contribuir al plan de modernización de las infraestructuras de Trump. «Con un tren de velocidad como el Shinkansen se puede conectar la Casa Blanca y la Trump Tower en solo una hora», proclamó con orgullo.
La seguridad fue uno de los puntos fuertes del encuentro. Trump prometió una cooperación «impenetrable» gracias a una inversión económica «muy fuerte» por parte de Washington. «La alianza entre EE.UU. y Japón es la piedra angular de la paz y la estabilidad en el Pacífico», insistió antes de poner fin a la rueda de prensa con un «let’s go to Florida» [vamos a Florida], donde ambos intentarán disipar las diferencias comerciales jugando al golf. El encuentro con el líder nipón coincide con el aparente paso atrás del magnate en sus desplantes a China y entraña un nuevo desafío. La Casa Blanca distribuyó una nota oficial conjunta donde los gobiernos de Washington y Tokio afirman que el pacto bilateral de cooperación de defensa, firmado en 1960, se aplica también a las islas administradas por Japón con el nombre de Senkaku y reclamadas por Pekín.
Toma distancia de la política de asentamientos de Netanyahu
El presidente estadounidense toma distancia de la acelerada expansión de los asentamientos judíos por parte del Gobierno Benjamin Netanyahu desde su llegada a la Casa Blanca, pocos días antes de recibirlo en Washington. «No soy alguien que piense que la expansión de las colonias sea buena par la paz», dijo Trump en una entrevista en hebreo al periódico gratuito Israel Hayom, propiedad del magnate estadounidense de los casinos Sheldon Adelson. La publicación tuvo lugar un día después de la cena que mantuvo en la Casa Blanca con Adelson, que donó 20 millones de dólares a su campaña presidencial y es uno de los apoyos de Netanyahu. Trump dijo que la expansión de las colonias no es útil para la paz, dadas las pocas tierras todavía disponibles y que el territorio es el «corazón» de la negociaciones de paz. Un comentario que da entender que su Administración podría aceptar nuevas viviendas pero solo en las colonias que ya existen. Así, pide a Israel «sea razonable respecto al proceso de paz», rebajando así el tono.
Los ultranacionalistas israelíes han visto la llegada del presidente republicano como la panacea para sus propósitos de colonizar sin restricciones territorio palestino, pero las nuevas declaraciones rebajan el entusiasmo inicial. En menos de un mes, Netanyahu anunció la creación de un nuevo asentamiento y la construcción de unas 6.000 viviendas, ante la presión de su socio de Gobierno y líder de los colonos, Bennett Naftali, defensor de la anexión de gran parte de Cisjordania.
En la entrevista, Trump insinuó un cambio de opinión en el controvertido traslado de la Embajada de EE.UU. a Jerusalén. «No es una solución fácil. Se ha discutido durante muchos años. Nadie quiere tomar esa decisión, y estoy reflexionando sobre ello», dijo.