La crisis de la lechuga española llega a Bélgica

c. p. BRUSELAS / CORRESPONSAL

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Cartel que informa de los problemas de suministro en Gante
Cartel que informa de los problemas de suministro en Gante C.P.

«Debido a las condiciones climáticas adversas en el sur de Europa, ciertas frutas y verduras estarán disponibles en cantidades limitadas», reza un cartel en un supermercado

14 feb 2017 . Actualizado a las 07:54 h.

El desabastecimiento se abre camino por Europa. Del sur al norte, las despensas de los europeos se vacían de forma progresiva después de que el mal tiempo echase a perder buena parte de los cultivos de la huerta española en las pasadas semanas. El último país en caer víctima de la carestía ha sido Bélgica.

Solo una semana después de que la cadena de supermercados belga Delhaize negase tener problemas de suministro, uno de sus establecimientos en Gante amanecía ayer con un cartel en el que pedía disculpas por la escasez de stock: «Estimado cliente: Debido a las condiciones climáticas adversas en el sur de Europa, ciertas frutas y verduras estarán disponibles en cantidades limitadas. Debido a que Delhaize prefiere ofrecer siempre productos de máxima calidad, ciertos tipos no estarán disponibles temporalmente. Disculpen las molestias», rezaba un anuncio sobre un estante de verduras casi desértico.

En los últimos días, los clientes de varias cadenas de supermercados en Bélgica han tenido problemas para adquirir productos importados de España, como las espinacas. La carestía se ha traducido en un aumento moderado de los precios que, a pesar de todo, se ha podido amortiguar recurriendo a la diversificación de proveedores y sustituyendo el producto español por sus pares belgas y holandeses. Fuera de las grandes superficies la situación no está mucho mejor. En las tiendas de barrio también se han visto obligados a subir los precios. Están encontrando dificultades para abastecerse en sus proveedores habituales.