El supervisor que se tragó el ladrillo

Miguel Ángel Fernández Ordóñez mantiene que el rescate se podría haber evitado. Echa balones fuera. En esas lides es todo un experto


redacción / la voz

Se sentó a los mandos del Banco de España en el 2006. Y aquel nombramiento, pensaron todos, venía a poner la guinda a una larga e intensa carrera al servicio de la Administración. Porque Miguel Ángel Fernández Ordóñez -MAFO, para amigos y enemigos; Madrid, 1945- ya había sido secretario de Estado de Economía y Comercio con Felipe González y de Hacienda con Rodríguez Zapatero, y presidente del Tribunal de la Competencia y de la Comisión del Sistema Eléctrico.

Poco imaginaba entonces el hermano pequeño del carismático Paco Ordóñez -ministro de Exteriores, Hacienda y Justicia con Felipe González y Adolfo Suárez-, al que por cierto adoraba, que su paso por el despacho más noble del órgano supervisor acabaría embarrándolo todo. Arrastrándolo incluso hasta los tribunales.

Cierto es que no tuvo suerte el gobernador con el tiempo que le tocó vivir al frente de la institución. Tuvo que bailar con la más fea: el estallido de la burbuja inmobiliaria y los desmanes de las cajas de ahorros.

Pero, no lo es menos que de quien ocupa un cargo como el suyo se espera que sepa enderezar el rumbo de la nave y mantenerla a flote en medio de la tormenta. Porque para navegar en balsas de aceite vale cualquiera. Y la verdad es que MAFO naufragó.

Entre lo que no hizo, más preocupado como estaba en reformar el mercado laboral que el sistema financiero, y lo que no le dejaron hacer -tuvo que lidiar con la oposición de los dirigentes regionales y locales, de todos los colores políticos, que se negaban a perder comba en la tajada de las cajas-, el barco acabó en el fondo. Y España, rescatada por sus socios.

Anunció su marcha en mayo del 2012 y se fue justo dos días antes de que el Gobierno claudicara y llamara a las puertas europeas clamando ayuda. Desde las filas del PP le han echado siempre la culpa de todos los males de las cajas y, en especial, del fiasco de Bankia. Olvidando, claro, el papel que algunas comunidades gobernadas por los populares jugaron en la reconversión de las entidades y, sobre todo, en el nacimiento de Bankia. MAFO echa balones fuera. En esas lides es todo un experto. Él mantiene que el rescate se podría haber evitado. Que fue el Gobierno de Rajoy el que aterró a los mercados magnificando los problemas del sector bancario.

Entre todos la mataron...

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