La culpa del desastre de los Oscars la tiene «Los Angeles Times»

La Voz REDACCIÓN

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La culpa no fue de Warren Beatty. El rotativo estadounidense decidió romper un secreto en los años 30 y la organización acabó revisando el mecanismo para la entrega de premios

27 feb 2017 . Actualizado a las 18:02 h.

Sin pretenderlo, y probablemente sin ningún tipo de culpa, Warren Beatty se convirtió en el gran protagonista de la ceremonia de los Oscars. Cuando medio mundo esperaba a conocer el nombre de la mejor película del año, abrió el sobre de mejor actriz (que le entregaron desde la organización), entonces el equipo de La La Land se subió eufórico al escenario a recoger la estatuilla en un minuto de total confusión que quedará para la historia de la gala. Finalmente el mejor film a ojos de la Academia fue Moonlight. El desastre motivó un debate en caliente acerca de si este tipo de mecanismos de sobres sellados continúa siendo el más apropiado. Los partidarios de mantenerlo se apoyan en la gran dosis de emoción que acumula la entrega de premios, ya que nadie conoce lo que va dentro. Por su parte, los detractores apuntan a que modificando el sistema se evitarían ridículos como el de anoche. 

Durante las primeras doce ediciones de la gala, la forma de conocer el nombre de los galardonados era distinta. El nombre de los premiados se desvelaba con anterioridad a la prensa bajo la condición de que mantendrían el secreto hasta que se celebrase la ceremonia. Sin embargo, todo cambió en 1939, en una edición en la que Judy Garland triunfó por su papel en El Mago de Oz y Hattie McDaniel se convirtió en la primera afroamericana en conseguir una estatuilla.Ese año, el diario Los Angeles Times decidió saltarse a la torera a cambio de vender un puñado de ejemplares y publicó la lista de los agraciados en su edición vespertina. Así, tal y como recoge el mismo rotativo en sus páginas de este lunes, la historia oficial de la Academia señala a la incontinencia del Times como la única responsable de haber cambiado todo. Al año siguiente, con Europa ya enfrentada en la Segunda Guerra Mundial, los organizadores decidieron mantener el secreto hasta la misma apertura del sobre.