Los demócratas eligen a un hispano para liderar la oposición a Trump

«La carrera estaba amañana», dice el presidente sobre la victoria de Tom Pérez


REDACCIÓN / LA VOZ

Cien días le ha durado el luto a los demócratas (PD) desde la derrota de Hillary Clinton en las urnas frente a Donald Trump. Tras el vacío de poder provocado por la victoria republicana, el PD se prepara para combatir el giro ultraconservador de la nueva Administración e intentar salvaguardar algunos de los logros de la era Obama.

El elegido para levantar el estandarte de los demócratas es Tom Pérez, un miembro con pedigrí del partido, que ha contado con el respaldo de varias de las principales familias de su formación para derrotar al congresista por Minesota Keith Ellison, afroamericano y musulmán, que pasaba por ser el aspirante promovido por el ala más izquierdista y públicamente apoyado por Bernie Sanders, eterno outsider de la política estadounidense.

A Pérez le han avalado, entre otros muchos, el propio Obama, Joe Biden y los Clinton. No así el presidente, Donald Trump, que le recibió con toda la artillería verbal a su alcance a través de las redes sociales. Trump dijo que la victoria de Pérez es una buena noticia para los republicanos y denunció que Ellison «nunca tuvo una oportunidad» porque el sistema del Partido Demócrata se volvió contra él, igual que a su juicio sucedió con Bernie Sanders en las primarias presidenciales. «La carrera por la presidencia estuvo, por supuesto, totalmente amañada. El chico de Bernie, como el propio Bernie, nunca tuvo una oportunidad. ¡Clinton exigió a Pérez!», afirmó Trump en Twitter.

Raíces dominicanas

Nacido hace 55 años, pero con raíces dominicanas, Perez es muy cercano al exmandatario Barack Obama, de quien fue su secretario de Trabajo. El mismo Obama, que cedió el poder el 20 de enero, felicitó inmediatamente a su «amigo» y dijo estar convencido de que Perez será capaz de reunificar al partido y «preparar el terreno para una nueva generación de líderes demócratas».

Está casado con la abogada de la Clínica Legal de Washington para los sin techo Ann Marie Staudenmaier, con quien tiene tres hijos. Se crio en una zona obrera de Buffalo, en el estado de Nueva York, Pérez se define a sí mismo como un «especialista en el cambio», un tecnócrata capaz de devolver al Partido Demócrata relevancia a nivel local y conexión con los jóvenes y la clase trabajadora, responsable del triunfo de Trump.

Obama le considera un ejemplo del sueño americano, capaz de trabajar como basurero para pagarse la carrera universitaria. Ha sido, sin embargo, percibido como el candidato de la continuidad y esa visión como parte del establishment del partido se vio reforzada por el respaldo que Pérez dio a Hillary Clinton, que luego le consideró como candidato a la vicepresidencia.

Para desterrar esa imagen y seducir a los progresistas de Bernie Sanders, lo primero que hizo Pérez después de ser nombrado nuevo líder de los demócratas fue tender la mano a Keith Ellison.

Fue director de la división de Derechos Civiles del Departamento de Justicia (2009-2013), donde luchó contra las detenciones con tintes racistas en Arizona y logró bloquear las leyes de identificación de votantes propuestas por Carolina del Sur (2011) y Texas (2012), en las que muchos veían un intento de disuadir el voto de las minorías.

En el 2013 pasó a dirigir el Departamento de Trabajo y autorizó 6 semanas de baja de maternidad o paternidad pagada a los empleados federales, medida que no logró expandir al resto del país.

El magnate rompe otra tradición y no acudirá a la cena de corresponsales en la Casa Blanca

Trump romperá con la tradición y no acudirá a la cena de corresponsales de la Casa Blanca, un importante evento social programado para el 29 de abril que supone una oportunidad para hacer bromas y aligerar las tensiones entre el Gobierno y la prensa.

«No asistiré a la cena de corresponsales de la Casa Blanca este año. ¡Por favor, les deseo bien a todos y que tengan una gran noche!», dijo Trump. El anuncio de Trump llega en un momento de grandes tensiones con los medios de comunicación, a los que ayer llamó «deshonestos», el «enemigo del pueblo» y divulgadores de «noticias falsas». Será la primera vez en treinta años que el presidente no acuda a esta cita.

La cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca tradicionalmente cuenta con la participación del presidente, la primera dama, altos cargos del Gobierno y los periodistas que cubren la Casa Blanca de los grandes medios de comunicación de Estados Unidos.

La fiesta, que se celebra en un hotel de Washington, se ha tornado los últimos años en un evento social con alfombra roja y casi más famosos que periodistas.

La cena está organizada desde 1920 por la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, que reúne a los periodistas que cubren la información del Gobierno y que ha sido muy crítica con el trato de Trump a la prensa y las restricciones impuestas a los reporteros que siguen al presidente de forma habitual.

Bromas de Obama

Se da la circunstancia de que el propio Trump llegó a comentar en alguna ocasión que uno de los motivos que le llevó a lanzarse a la carrera presidencial fueron las bromas que Barack Obama hizo sobre él en una de estas cenas de corresponsales, algo que le sentó rematadamente mal al magnate.

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