El fallecimiento de Abú al Jayr al Masri -líder ideológico de la organización en Irak, Siria y Yemen- pone fin a 19 años de operaciones de busca y captura
02 mar 2017 . Actualizado a las 17:15 h.La red terrorista Al Qaida confirmó este jueves, a través de un comunicado, la muerte su número dos, Abú al Jayr al Masri, como consecuencia de un ataque con misiles de un dron de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en Siria.
La red terrorista que lidera el egipcio Ayman al Zawahiri confirmó los hechos en un comunicado conjunto firmado por sus filiales Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI) y Al Qaida en la Península Arábiga (AQPA). Al Masri fue abatido en un ataque con un misil Hellfire lanzado por un dron controlado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) el 26 de febrero cuando circulaba en un vehículo cerca de la ciudad de Idlib, en el noroeste de Siria, según contó el miércoles un responsable de Inteligencia de Estados Unidos.
Abdulá Muhab Rajab Abdultahman, alias Abu al Jayr al Masri, de 59 años de edad, era el número dos del máximo jefe de Al Qaeda, Ayman al Zawahiri, estaba casado con una de las hijas del anterior líder de la organización terrorista, Usama bin Laden, y era miembro del Consejo de la Shura.
Al Masri combatió junto a Bin Laden en Afganistán, buscó refugio en Irán tras los atentados del 11-S en Estados Unidos -en los que ayudó prestando su casa- y después se trasladó a Siria para ayudar a dirigir al Frente al Nusra, antigua rama local de Al Qaida. De hecho, fue quien compareció en un vídeo publicado en julio del 2016 para anunciar que el Frente Al Nusra se desvinculaba de Al Qaida y se convertía en el Frente Fatá al Sham, un gesto considerado un mero maquillaje por los servicios secretos occidentales.
Las autoridades iraníes le liberaron hace casi dos años a cambio de un diplomático de la República Islámica que estaba retenido en Yemen por Al Qaida en la Península Arábiga (AQPA), una de las facciones más violentas de la organización yihadista.
La muerte de Al Masri pone fin a 19 años de operaciones de busca y captura por parte de Estados Unidos, que, según una segunda fuente consultada por Reuters, le señala como uno de los artífices de los atentados de 1998 contra las Embajadas en Kenia y Tanzania.
Un experto en grupos islamistas, Hisham al Hashimi, ha explicado desde Bagdad que la muerte de Al Masri «no es menos importante que la de Bin Laden». «Era el líder ideológico (de Al Qaida) en Irak, Siria y Yemen y el número dos del conjunto de la organización», ha señalado. «Era el intermediario clave del grupo terrorista con sus filiales y otros grupos yihadistas de todo el mundo. Su matrimonio con una de las hijas de Usama bin Laden lo situó en el corazón de Al Qaeda desde el principio», ha relatado Charles Lister, del Instituto de Oriente Próximo.
Al ser miembro del Consejo de la Shura, que gobierna Al Qaeda, es probable que «sea necesaria una respuesta» a su muerte, «ya sea desde Siria o en otro lugar del mundo», ha alertado Lister.