El FBI y la CIA abren una investigación criminal sobre la filtración de Wikileaks

Adriana rey NUEVA YORK / CORRESPONSAL

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SAUL LOEB | AFP

El descrédito de la inteligencia coincide con la investigación de la injerencia rusa

09 mar 2017 . Actualizado a las 08:00 h.

La inquietud se asienta en EE.UU. «Estamos muy preocupados», reconoció Devin Nunes, presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes. La suya fue una de las pocas voces que se escuchó en medio del nerviosismo que se respira en Capitol Hill tras la publicación por Wikileaks de casi 9.000 archivos de la CIA, que revelan cómo la agencia espió a infinidad de personas a través de teléfonos móviles, televisiones u ordenadores. Quién filtró los documentos a la web de Julian Assange y cómo lo hizo son los dos grandes interrogantes que planean sobre Washington. La CIA y el FBI ya han abierto una investigación criminal. «Langley está en modo de evaluación de daños completo», confesó a Voa News un funcionario de inteligencia. Una de las grandes preocupaciones del Gobierno es que Wikileaks publique códigos claves de operaciones y que hackers de potencias enemigas puedan utilizar en su contra.

«No hacemos comentarios sobre la autenticidad o el contenido de supuestos documentos de inteligencia», declararon al unísono la CIA y la Casa Blanca. La prudencia es la consigna, aunque fuentes oficiales aseguraron a la CNN que las operaciones filtradas son legales. A pesar de ello, las revelaciones sobre el procedimiento y las herramientas utilizadas ponen en jaque a la agencia. «Esto ha hecho menos seguro a mi país y a mis amigos», alertó el exdirector de la CIA Michael Hayden.

La intranquilidad ha llegado hasta Silicon Valley donde las grandes tecnológicas tratan de reponerse del golpe que deja en evidencia que ni Apple, Google, Samsung o Microsoft son seguros. «Muchos de los agujeros de seguridad filtrados ya han sido solucionados en las últimas versiones de iOS», justificó Apple.