Alarma en Navarra tras un terremoto de 4,2 de magnitud que colpasa el 112

Europa Press

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El seísmo, que se ha escuchado en varias provincias vecinas, no ha causado ningún tipo de daño, más allá de multitud de llamadas a los servicios de emergencias

10 mar 2017 . Actualizado a las 18:31 h.

Multitud de ciudadanos de Pamplona y localidades cercanas se han despertado este viernes a las 7.43 horas con el terremoto de magnitud 4,2 que ha tenido epicentro en la localidad de Olave, al norte de la capital navarra.

Si bien no se han registrado daños personales muchos ciudadanos sí se han llevado diversos sustos, como libros caídos de las estanterías o movimientos en los muebles de sus hogares. 

Además, la multitud de llamadas de los ciudadanos a Sos Navarra pidiendo información ha colapsado la centralita. También se han producido llamadas a Policía Foral, aunque no hay constancia de que el movimiento sísmico haya provocado daños.

Se da la circunstancia de que tal día como este viernes, pero en el año 1903, también se produjo un terremoto en Pamplona con magnitud 4,7. 

Poco después, un nuevo movimiento sísmico de magnitud 3,3 y epicentro en la localidad de Ripa se dejó sentir en Navarra y numerosas localidades de Guipúzcoa. Posteriormente a las 9.27 horas, se registró una primera réplica, en esta ocasión de magnitud 2,5 y epicentro en Egüés.

Una zona de actividad sísmica histórica pero sin estudiar 

El terremoto se ha producido en un área de actividad sísmica histórica, pero de la que no existen mapas geológicos pues no se ha estudiado en profundidad, según el Instituto Geográfico Nacional.

El técnico de la Red Sísmica del IGN, Carlos González, ha explicado a Europa Press que el seísmo se ha producido a las 7.43 horas y que finalmente, tras analizar todos los datos, ha tenido una magnitud 4,2 en la escala Richter y se ha localizado en Olave.

Además, aunque al principio se informó de que se había producido a un kilómetros de profundidad, pero finalmente se ha se ha fijado una profundidad de 11 kilómetros. González ha indicado que la zona tiene actividad sísmica «histórica» de similar magnitud, como uno «muy parecido» que se registró en 1887 y que tuvo una intensidad 4,5 y ha añadido que desde 1700 hay varios terremotos de magnitud 4 hasta la actualidad.

Sin embargo, ha admitido que «no hay un conocimiento exhaustivo de la geología de la zona» puesto que el Instituto Geológico y Minero de España «no tiene fallas cartografiadas en esa zona».

De este modo, señala que esto puede ser porque las fallas sean pequeñas o bien por que no se hayan estudiado en profundidad. En todo caso, considera que este temblor va asociado a la actividad sísmica habitual y conocida en los Pirineos, donde se juntan la placa Ibérica con la Euroasiática. «A nivel histórico hay varios movimientos sísmicos en la zona», ha comentado.

En cuanto a las réplicas, ha dicho que de momento se ha detectado una sola de magnitud 2,5 en la escala Richter y que el temblor se ha podido sentir en la ciudad de Pamplona y municipios cercanos, que han cumplimentado más de un centenar de cuestionarios sobre cómo y dónde lo han sentido, pero también en otros puntos más lejanos, ya que hay constancia también de varios ciudadanos que lo han notado en San Sebastián e incluso tres o cuatro en Bilbao.

«No hay muchos cuestionarios de zonas más al norte, pero es cierto que es un área menos poblada. En general el terremoto se ha sentido a 30 o 40 kilómetros de radio», ha concluido.

Grado de peligrosidad sísmica moderada 

Navarra presenta un grado de peligrosidad sísmica moderada, en su mayor parte por debajo de 0.04 en la escala Ritcher, de acuerdo al índice de aceleración sísmica básica.

Tan solo Uztárroz, con un índice de 0.07 y otras diez localidades pirenaicas, con índice 0.06, cuentan con una aceleración sísmica superior (Espárza de Salazar, Ezcároz, Garde, Isaba, Izalzu, Jaurrieta, Ochagavía, Oronz, Roncal y Urzainqui), ha informado el Gobierno de Navarra en un comunicado. 

En estas localidades la normativa edificatoria de aplicación, la Norma de Construcción Sismorresistente: Parte General y Edificación (NCSR-02), aprobada en el Real Decreto 997/2002, de 27 de septiembre, obliga en las construcciones de importancia especial (instalaciones básicas, comunicaciones y edificios de gran ocupación) a tomar medidas antisísmicas.

En este sentido, el Ejecutivo foral ha destacado que la calidad de la edificación en Navarra está por encima de la media nacional.