Turquía amenaza a Holanda con duras represalias después de impedir la entrada al país de dos ministros

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Protestas Rotterdam ante la prohibición del mitin de los ministros turcos.
Protestas Rotterdam ante la prohibición del mitin de los ministros turcos. Bas Czerwinski | EFE

Primero impidió que el de Exteriores aterrizase en el aeropuerto alegando razones de seguridad y más tarde declararon «persona non grata» la de Familia y la policía la escoltó hasta la frontera con Alemania

12 mar 2017 . Actualizado a las 10:37 h.

El primer ministro turco, Binali Yildirim, prometió este sábado responder con «duras medidas» después de que el Gobierno holandés impidiese la celebración en Rotterdam de un acto electoral de la ministra turca de Familia, Fatma Betül Sayan Kaya, que fue obligada a abandonar el país.

«Esos que se denominan nuestros amigos europeos, quienes aprovechan cualquier oportunidad para hablar de democracia, libertad de expresión y derechos humanos, volvieron a perderse una clase al respecto, a la vista de estos acontecimientos», dijo Yidirim en un comunicado.

Este tipo de cosas ayudan a Turquía a descubrir quien son sus «verdaderos amigos», agregó Yildirim, quien pidió calma a los turcos que viven en el extranjero.

«Vergüenza de Gobierno holandés», tuiteó por su parte el portavoz del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, Ibrahim kalin. Acusó al Ejecutivo de La Haya de haber cedido a los «antiislamistas racistas y fascistas» y de haber dañado las relaciones entre ambos países. Lo ocurrido marca un «día negro para la democracia en Europa», agregó.

El ministro turco de Finanzas, Naci Agbal, advirtió de que Europa quiere permitir un nuevo ascenso del nacionalsocialismo. Según Agbal, el comportamiento «antidemocrático» y «fascista» respecto a Turquía es inaceptable.

La ministra de Familia viajó desde Alemania a Rotterdam después de que el Gobierno holandés denegase el sábado el aterrizaje en el país al ministro de Exteriores turco, Melvut Cavusoglu. Este último tenía previsto dar un mitin en el consulado de Rotterdam para recabar el apoyo de sus compatriotas a la reforma constitucional que se votará en referéndum el 16 de abril en Turquía y que, de aprobarse, otorgará más poderes al presidente Erdogan.

El sábado las autoridades holandesas denegaron en el último momento el permiso de aterrizaje de Cavusoglu alegando motivos de seguridad y después de que el ministro amenazase a La Haya con sanciones políticas y económicas si se cancelaba su mitin.

El Gobierno holandés había aceptado inicialmente que Cavusoglu hablase ante un grupo de invitados en el consulado pero tras ello hubo un llamamiento masivo a los turcos para que participase en el acto.

En cuanto a la ministra de Familia, el Gobierno holandés ya le había advertido antes de llegar al país que su acto en el consulado de Rotterdam «no era deseado». La Policía bloqueó el vehículo de Kaya y evitó que hablase ante la multitud que se había congregado. La ministra fue declarada «persona non grata» y se le instó a abandonar el país, tras lo cual la política permitió que su coche fuese escoltado por la Policía a Alemania. Desde allí voló de regreso a Turquía.

La Policía holandesa arrestó a varios manifestantes turcos que reaccionario con violencia a la expulsión de la ministra, después de que atacasen a los agentes con piedras, informó la agencia holandesa ANP. La mayor parte del millar de manifestantes congregados se había retirado pacíficamente pero los violentos fueron dispersados a bastonados y con camiones lanza-aguas.

Tras lo ocurrido con Cavusoglu, Erdogan calificó al Gobierno holandés de «nazi» y advirtiendo que Turquía podría bloquear la entrada a diplomáticos holandeses al país. «Son tan asustadizos, tan temerosos. Son vestigios de los nazis, son fascistas», afirmó el presidente.

La disputa entre Turquía y Holanda viene precedida de otra con Alemania. Días atrás, varios ministros intentaron realizar mítines a favor de la reforma presidencialista turca en Alemania, donde hay una importante comunidad turca. Sin embargo, las autoridades locales impidieron esas comparecencias. Erdogan también acusó a Alemania de llevar a cabo «prácticas nazis», lo que dañó gravemente las relaciones entre ambos países.