El rey de Marruecos aparta a Benkirán y encarga el Gobierno a otro líder islamista

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

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FADEL SENNA | afp

El islamista no ha conseguido formar Gobierno tras cinco meses de negociaciones

17 mar 2017 . Actualizado a las 08:17 h.

El rey de Marruecos ha apartado a Abdelilah Benkirán de la formación del nuevo Gobierno y encomendará la tarea a otro líder del islamista Partido Justicia y Desarrollo (PJD), para superar el impase político tras más de cinco meses de negociaciones.

Benkirán, secretario general del PJD y jefe del Gobierno desde el 2011, ganó las elecciones del 7 de octubre al obtener 125 de los 395 escaños. Al día siguiente, Mohamed VI le encargó la formación del Ejecutivo. En un comunicado, el gabinete real explica que la decisión se tomó tras constatarse que las consultas llevadas a cabo desde hace cinco meses «no dieron resultado» y la ausencia de «señales» no auguraban ningún desbloqueo inminente. «Para superar la situación de inmovilismo, el rey ha decidido nombrar a otra personalidad política del PJD como nuevo jefe de Gobierno, en el menor plazo» posible. Una prerrogativa que el otorga al Constitución.

La decisión real ha caído como un jarro de agua fría en el partido, que siempre ha hecho piña en torno a su líder, cuyas malas relaciones con Mohamed VI no son un secreto para nadie, informa Efe. El PJD no tuvo más remedio que aceptar la decisión real, tras una reunión ayer de más de tres horas de sus principales dirigentes. El descarte de Benkirán ni siquiera le fue comunicado personalmente por el rey, sino mediante un consejero real, según aclaró el mismo.

Durante esto meses, Benkirán intentó renovar la coalición saliente, una alianza de islamistas, liberales y excomunistas, pero se enfrentó a la oposición del exministro de Agricultura Aziz Akhannouch, líder de la Reagrupación Nacional de Independientes, que exigía que otras dos formaciones aliadas entraran en el Gabinete y que el partido Istiqlal, apoyo clave de Benkirán, quedara fuera.

Akhannouch consiguió constituir en torno a él una alianza de partidos, por lo que pudo plantar cara a Benkirán, y ganar peso en la política local y en la oposición contra a los islamistas. Es la primera vez en la historia reciente del país que pasa tanto tiempo sin Gobierno, aunque esta situación haya tenido muy poco impacto en el funcionamiento de las instituciones y en el día a día de los marroquíes.