El Congreso da el primer paso para derogar la ley mordaza

Europa Press

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Fernando Villar | EFE

El PP,  que votó en contra de la modificación legislativa, acusa a la oposición de «demagogia»

21 mar 2017 . Actualizado a las 19:05 h.

Los grupos parlamentarios de la oposición han subrayado este martes en el Congreso la necesidad de modificar la actual Ley de Seguridad Ciudadana, conocida como ley mordaza por sus detractores, para conseguir el equilibrio entre el «binomio libertad y seguridad». El PP les ha acusado de hacer demagogia asegurando que la norma impulsada por el entonces ministro del Interior Jorge Fernández Díaz no ha provocado ninguna regresión en los derechos de los ciudadanos.

El Pleno del Congreso ha debatido este martes sendas proposiciones de ley presentadas por el PSOE y el PNV que pretenden sustituir la norma actual, que el PP aprobó en solitario en 2015. Gran parte de los grupos parlamentarios han destacado que la solución no es la que proponen los socialistas de volver a la ley de 1992, la conocida como ley Corcuera (por el ministro del Interior de entonces) que fue corregida por el TC, y que ha estado en vigor hasta 2011.

Entre otras cosas, el PSOE pretende derogar las sanciones a las personas que se manifiestan delante del Congreso y el Senado y por utilizar imágenes de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Además, buscan eliminar la posibilidad de que los periodistas se les requise ese material gráfico; imposibilitar los registros personales en lugares públicos y que no se considere infracción grave -con hasta 30.000 euros de multa- la falta de respeto a una autoridad pública o a un miembro de las fuerzas de seguridad.

Por su parte, el texto del PNV propone cambios en 44 preceptos de la conocida como Ley Mordaza con el objetivo de que ésta sea «más respetuosa con los derechos fundamentales y las libertades públicas». Entre ellas, apuestan por establecer un «procedimiento legal y efectivo» de devoluciones en frontera, respetando la normativa internacional de derechos humanos y de protección internacional.

Atar «en corto» a los ciudadanos

El portavoz de Interior del PSOE Antonio Trevín ha afirmado que esta ley es una «correa que pretender atar más en corto a toda la ciudadanía» y ha dicho que aunque la normativa -recurrida por la oposición en el Tribunal Constitucional- se aprobó con la mayoría absoluta que ostentaba en ese momento el Ejecutivo, tenía también es «82 por ciento del rechazo de la sociedad».

El diputado socialista ha reprochado que el PP utilizase «la crisis para ir arrasando todo» y conseguir así, a su juicio, que la ley convirtiera al «ciudadano activo en reo sancionable», ya que, en su opinión, convirtió la libertad de expresión en «un buen de lujo» Asimismo, ha destacado que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) dijo sobre la conocida como Ley Mordaza que era «provocar el efecto de desaliento en el ejercicio de derechos fundamentales».

El ponente del PNV, Mikel Legarda, ha destacado que hay defender el binomio y el equilibrio entre la libertad y la seguridad, ya que la seguridad ciudadana es una «condición y no un condicionante». Por ello, ha dicho, que su partido se ha inspirado en la «redifinición de la actividad de la intervención» para presentar su propuesta.

Además, ha solicitado que en la ley sobre el rechazo en fronteras y las denominadas «devoluciones en caliente» se adapte a la normativa internacional en el plazo de tres meses desde la entrada en vigor de la nueva ley de seguridad ciudadana.