El poder de Ivanka y Jared dispara los celos

Adriana Rey NUEVA YORK / CORRESPONSAL

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CARLOS BARRIA | reuters

La hija de Trump contribuye con un efecto calmante sobre el mandatario que ha sido crucial a la hora de posicionarse

29 mar 2017 . Actualizado a las 07:43 h.

Durante un tiempo pareció que asesores como el xenófobo Steve Bannon o la polémica Kellyanne Conway eran los que aglutinaban más poder en la nueva Administración estadounidense, pero después de dos meses de presidencia, está claro que la sangre y la familia son los triunfadores en la avenida Pensilvania de Washington. Tanto Ivanka Trump como su marido Jared Kushner son integrantes de una de las dos facciones de poder que existen actualmente en la Casa Blanca, aquella a la que el ala populista (liderada por el estratega Bannon), llama despectivamente «los demócratas» y cuyo peso es diariamente analizado en la prensa de EE.UU.

«Ivanka es la todopoderosa», dice una fuente familiarizada con el funcionamiento interno de la Casa Blanca, en NBC News. Parte de su influencia se vio reflejada el pasado lunes cuando presidió una mesa redonda para mujeres empresarias en la sala Roosevelt del ala oeste. Qué decir de su presencia en campaña electoral y en reuniones de alto nivel con el primer ministro nipón, Shinzo Abe, el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, o con la canciller alemana Angela Merkel.

Sin embargo, para muchos, Ivanka Trump sigue siendo un misterio debido a cómo la joven permanece en ocasiones descaradamente pasiva en temas primordiales de agenda. Fue el caso, por ejemplo, del plan sanitario para desmantelar el Obamacare. Mientras su padre cosechaba su primer fracaso legislativo, tanto Ivanka como su esposo Jared, estaban esquiando en Colorado. Según varios medios esto molestó al presidente, aunque él bien sabía que su hija siempre elige las batallas en las que participar y la sanitaria, no era una de ellas.

A pesar de que en ocasiones lo alejado de sus posturas desconcierta a más de uno, la hija predilecta del presidente de EE.UU. (que pronto ocupará oficina en el segundo piso de la Casa Blanca) sirve a menudo de consejera para impulsar buena parte de sus políticas entre bambalinas. «Ella es una gran negociadora, no es muy diferente a su padre en este sentido. Lo que pasa es que aporta a la mesa cierta finura», reveló un funcionario en The Hill. Así, Ivanka Trump contribuye con un efecto calmante sobre el mandatario que ha sido crucial a la hora de posicionarse en la nueva Administración. Algo muy parecido ocurrió con Jared Kushner, a quien Trump ve como sí mismo de joven y recientemente le ha dado la responsabilidad de que el Gobierno de Estados Unidos funcione como una empresa, al frente de la Oficina de Innovación estadounidense.

«Se alimentan el uno del otro», dice una fuente cercana a este matrimonio que usa su influencia para impulsar sus propias agendas «socialmente liberales, pero físicamente conservadoras».