Un móvil, dos cámaras

Las compañías lanzan nuevos terminales telefónicos que incorporan un par de lentes para jugar con la profundidad de campo y poder captar panorámicas únicas


La fotografía hace ya muchos años que vivió su particular cataclismo ante la irrupción de los llamado teléfonos inteligentes. Los smartphones empezaron a montar cada vez mejores y más sofisticados mecanismos de imagen que incidieron de pleno en la línea de flotación de las cámaras compactas, que empezaron a caer en ventas a un ritmo vertiginoso. La cámara es uno de los argumentos de peso siempre que se presenta un nuevo terminal, aunque ahora, en muchos casos, lo son por partido doble.

Y es que una de las grandes tendencias actuales son las cámaras duales -aquellas que incluyen dos lentes-, que cada vez incorporan más los nuevos modelos. Lo cierto es que ya hace tres años HTC, que atraviesa horas bajas, se atrevió a experimentar con lo de poner dos ojos al teléfono. Lo que en ese momento quedó como una atrevida, pero fallida, apuesta se ha convertido ahora en una tendencia.

LG ha vuelto a apostar en su modelo G6 por este sistema, que ya experimentó en el G5; Huawei ha hecho lo propio con su P9 y, más recientemente, con el P10; y Apple lo incluyó en el iPhone 7 Plus como una de las ventajas más destacadas. A estos modelos, todos colocados en el segmento más alto del mercado, le han seguido otros dispositivos más asequibles que hacen pensar que esto podría generalizarse en poco tiempo.

Pero, ¿qué aportan estos sistemas? ¿Realmente hacen algo que no se pueda conseguir con una única lente? El funcionamiento varía dependiendo de la marca y el modelo. Así, el sistema de LG G6 ha llevado al móvil una cámara doble que permite obtener un efecto similar al conocido en fotografía como «ojo de pez». Lo hace gracias a una lente gran angular, que se combina con una lente estándar. Las dos cuentan con un sensor de 13 megapíxeles que abarca hasta 125 grados lo que permite obtener panorámicas con un solo disparo. Además, la interacción de ambas cámaras da la alternativa de usar el zum digital con mucho menos ruido que lo que se veía hasta el momento. Una cualidad que también consigue la cámara doble del iPhone 7 Plus, con unos diez aumentos gracias a su innovador sistema. Está basado en dos sensores de 12 megapíxeles, uno con gran angular y otro con teleobjetivo. Un tándem tecnológico que deja captar la profundidad de campo de una forma novedosa en móviles.

Es el conocido efecto bokeh y a día de hoy tiene ciertas limitaciones. Para hacer uso de este modo retrato -aún en beta- hacen falta entornos muy luminosos, no se debe utilizar flash y el sujeto a retratar debe estar a unos dos metros de distancia.

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