«No hay palabras para describir el dolor aplastante y el eterno vacío por su muerte», recuerda la familia
12 abr 2017 . Actualizado a las 07:40 h.La iglesia católica de Santa María de los Ángeles, en el centro de Londres, se quedó pequeña para acoger el funeral por el eterno descanso de la británica de origen gallego Aysha Frade, de 44 años, una de las cinco víctimas mortales del atentado cometido a las puertas del Parlamento de la capital británica el pasado 22 de marzo.
Al funeral acudieron sus dos hijas, de 8 y 11 años; su marido, John Frade, de raíces portuguesas; su madre, natural de Santiago; sus dos hermanas Silvia y Michelle, quienes gestionan una academia de inglés en Betanzos; y una destacada representación de la comunidad gallega y portuguesa en Londres; así como de la colectividad chipriota, de donde era originario el padre de Aysha, ya fallecido.
A las diez en punto de la mañana sonaban las campanas en una iglesia repleta, donde los presentes todavía no terminaban de creerse que Aysha hubiese sido una de las víctimas de tan trágico suceso y que su vida hubiese sido arrancada de una forma tan cruel y cobarde. Dentro del edificio, su hija pequeña recordaba a su madre como «la mejor del mundo» y otras familiares y amigas también hicieron intervenciones emotivas recordando momentos de su vida.
Aysha salía del DLD College London, donde llevaba la administración de centro, para ir a recoger a sus hijas al colegio, cuando fue arrollada en el puente de Westminster, por un vehículo que conducía a gran velocidad Khalid Masood, el terrorista que provocó cinco muertos y más de 50 heridos en ese ataque, el pasado 22 de marzo.
El sacerdote que ofició la ceremonia lamentó cómo la vida de Aysha y el resto de las víctimas fue arrebatada en apenas 80 segundos, dejando un gran dolor en sus respectivas familias y amigos. Así, recordó a la familia Frade que no estaba sola en tan duros momentos, mencionándoles que tenían el apoyo de todos los presentes.
Acto seguido, Aysha fue enterrada en el cementerio católico de St Mary's. «No hay palabras para comenzar a describir el dolor aplastante y el eterno vacío que ha quedado en nuestros corazones», afirmó la familia de la fallecida en un comunicado divulgado por Scotland Yard la semana pasada, agradeciendo todas las muestras de cariño recibidas.
El martes se celebró el funeral del agente Keith Palmer, apuñalado mortalmente a las puertas del Parlamento en acto de servicio. Un impresionante cortejo fúnebre siguió una ruta custodiada por filas de policías vestidos de negro, encabezados por guardias montados a caballo, hasta la catedral de Southwark.