En Suecia la objeción de conciencia no sirve para negarse a practicar un aborto

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

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Soldados suecos de maniobras
Soldados suecos de maniobras SOREN ANDERSSON | AFP

El Supremo dice que no hubo discriminación con la comadrona que alega no ser contratada por no practicarlos

14 abr 2017 . Actualizado a las 09:30 h.

Declararse objetor de conciencia no es razón en Suecia para negarse a practicar un aborto. Eso ya lo había dicho en el 2015 un tribunal del distrito sueco de Joenkoeping al resolver que la comadrona Ellinor Grimmark no sufría ningún tipo de discriminación laboral cuando los hospitales de la zona, como ella había denunciado, se negaban a contratarla porque no quería realizar ese tipo de intervenciones debido a su religión. La mujer, no convencida, recurrió el fallo a la Corte Suprema del país, pero en ese caso demandó a la autoridad sanitaria de la zona. Y no obtuvo una respuesta diferente de la máxima instancia jurídica del país: «No han violado su libertad de opinión ni de expresión», dice ahora este órgano.

Pero ella, apoyada por diferentes organizaciones cristianas, no dejará de dar la batalla y, como dijo tras conocer el veredicto, recurrirá al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, como publicó la BBC. De momento, como recoge la prensa sueca, deberá correr con los gastos generados hasta el momento en el proceso legal, que ascienden a unos 170.000 dólares. 

División en Europa

La objeción de conciencia a la hora de intervenir o no en un aborto es un tema que divide a Europa. En España está regulado y permitido a nivel particular. Quien no quiera practicarlos porque eso atenta contra su moral deberá declararlo con anterioridad y, como recuerda el ginecólogo y directivo de la Sociedad Europea de Contracepción, Roberto Lertxundi, cada hospital debería tener su listado de objetores porque el servicio es un derecho al que deben de tener acceso todas las mujeres que lo requieran.